Una serie de obras permitirá ampliar el área residencial servida y mejorar el abastecimiento al Parque Industrial
La redefinición de aspectos estructurales de la red obliga a que una estación reductora de presión se instale en el Parque Industrial, lo que habilitará la posibilidad de que las empresas que allí funcionan (y sectores residenciales aledaños) puedan abastecerse de un muy buen caudal de combustible seguro y más barato. “Acompañamos de esta forma la jerarquización que los gobiernos provincial y municipal intentan para las emprendimientos que agregan valor a la producción”, señaló Gutiérrez. Así, una vez que la inversión esté realizada, la ciudad incorporará un segundo punto de acceso del gas, con su correspondiente planta reductora de presión; y, sumado a otras adecuaciones, se podrán incorporar 17.000 potenciales clientes, lo que llevaría el área servida a casi 80.000 clientes potenciales, es decir, prácticamente estaría cubriéndose el total de habitantes capitalinos. También se anunció la extensión de la red hacia el noreste, a propósito de un plan de la Municipalidad para instalar un parque termal, con nodos de desarrollo hotelero y gastronómico.
En cuanto a la seguridad del sistema se aludió a la implementación de un software que regula los controles y el mantenimiento que deben hacerse en las redes y, concomitantemente, la incorporación de un método técnico que permite ponderar la calidad de las cañerías de acero para que opere a presiones convenientes.
Renovables.Durante su exposición, Gutiérrez indicó que el socio que controla la compañía es CPL Concordia, un grupo cooperativo con sede en Módena (Italia), con medio centenar de empresas satélites, que opera desde finales del siglo XIX y que en los últimos años se ha especializado en energías alternativas, dadas las dificultades a futuro que presentan los combustibles derivados del petróleo. “Han decidido hacer una inversión que se aproxima a los 18 millones de pesos en la ciudad de Paraná consistente en la instalación de una fábrica de paneles fotovoltaicos orientados a generar energía eléctrica, no térmica, que en primera instancia tendrá una línea de trabajo automatizada, dará empleo a 40 personas y tendrá una capacidad anual de 60.000 equipos de 250 watts cada uno”, informó, al entender que “será un polo de desarrollo importante” a nivel nacional.
Fue entonces cuando el representante de Redengas comentó que asimismo se han propuesta incursionar en la generación de energía a partir de biogás, al asignar a Entre Ríos una fuerte potencialidad “en la generación y uso”, dadas las características de la actividad económica. “CPL tiene funcionando más de 350 instalaciones de biogás y cogeneración, que incluye el diseño, la ejecución, la operación y el mantenimiento de un paquete que supera en conjunto los 500 megawatts instalados”, refirió, al confirmar que “la idea es transferir a este medio esa forma de hacer que la compañía domina”.
Gutiérrez reconoció sobre el final de su intervención que hace un tiempo atrás el propio Urribarri los había incitado a consolidar proyectos en los que se integren los aportes públicos y privados. “Creemos que hoy estamos respondiendo a ese desafío”, redondeó.
Integración
Luego de que el presidente de CPL, Roberto Casari, explicara que más allá de las labores propias de la investigación energética la cooperativa tenía objetivos sociales y, entre ellos, el de capacitar, dar empleo a los jóvenes italianos y, con ello, proveerles un futuro, la intendenta Osuna le señaló que, por tratarse de un núcleo de formación académica, Paraná es el lugar adecuado para producir la integración que se procura. “El servicio de gas ha tenido avatares y hoy está en condiciones de producir estos anuncios también porque es un área de la que el gobierno de la provincia se ha ocupado”, resaltó.
En el mismo sentido, Urribarri valoró las iniciativas y reveló las gestiones que el sector público realizó para que estas iniciativas pudieran concretarse, antes de anticipar que están estudiando la forma de aplicar los conocimientos aplicados a la fabricación de los paneles fotovoltaicos para que puedan ser capitalizados en establecimientos dedicados a la cría de aves de corral para consumo humano. “Rescato el espíritu cooperativo de la compañía, sencillamente porque nuestra Lucienville, desde 1904, en Basavilbaso, ha sido la primera en funcionar en América Latina”, subrayó, antes de destacar “el nivel del servicio que presta Redengas”, al punto que lo caracterizó como “uno de los mejores de la región”.



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