Fue después de que se revelara que entre mayo y junio se habían producido aumentos de un 5% promedio en la mayoría de los productos, y sin autorización oficial. La medida rige desde hoy.
En tiempos de alta inflación como los actuales, entrar a un comercio y ver que un precio bajó parece una utopía. Sin embargo, eso es lo que deberá ocurrir a partir de hoy con la mayoría de los remedios que venden las farmacias, debido a una orden oficial. El alivio para el bolsillo será pequeño frente al incremento que acumulan esos productos desde fines del año pasado.
Pero es suficiente para desatar una dura pelea entre el Gobierno y los laboratorios, que promete terminar en la Justicia. Ayer, la Secretaría de Comercio ordenó, a través de una resolución, que todos los medicamentos vuelvan a venderse a los precios que tenían hace un mes y medio. Así, anuló los aumentos que la mayoría de los laboratorios habían aplicado entre mayo y principios de este mes y que fueron revelados el viernes pasado en un informe periodístico.
Según Comercio, hubo subas que fueron del 3 al 4% en promedio en los precios del 70% de los remedios de los principales laboratorios nacionales y extranjeros. Se trata de incrementos aplicados por las empresas sin autorización oficial, razón por la cual el Gobierno cortó el diálogo con el sector y buscó responder de forma especialmente enérgica y ejemplificadora.
En la Resolución 90/2014, el organismo dirigido por Augusto Costa obliga a retrotraer al 7 de mayo "el precio de venta de todos los medicamentos" y dispone que los valores "no podrán ser alterados durante 60 días corridos". Es decir que quedarán "congelados" hasta fines de agosto.
Pero además, en el texto, el Gobierno sugirió que los laboratorios podrían haberse puesto de acuerdo para subir precios de una forma que "no se corresponde con condiciones de transparencia y libre competencia". Basan esa sospecha en que, según sus registros, 39 de las 45 firmas líderes ajustaron precios en poco tiempo y en porcentajes similares.
"El aumento generalizado en valores significativamente coincidentes, ocurrido en el escaso término de diez días hábiles y en el mismo sector económico, resulta crítico para el bienestar de la población", criticó el texto oficial, que también intimó a los laboratorios a presentar en 10 días hábiles un informe detallado sobre sus precios desde el 1 de abril y a "continuar con la producción, industrialización, comercialización y/o distribución de medicamentos" en los niveles habituales.
El enojo oficial está dirigido contra las tres principales cámaras de laboratorios: Caeme, que agrupa a los extranjeros; Cilfa, que nuclea a los nacionales más grandes; y Cooperala, donde confluyen pequeñas firmas locales. Ayer esas entidades se limitaron a emitir un duro comunicado donde tildaron a las medidas de "sorpresivas, arbitrarias e ilegales", y anunciaron que buscarán anularlas en la Justicia.
La tensión había comenzado semanas atrás, cuando el Gobierno acusó a las empresas de aumentar "sin justificación" y de incumplir el acuerdo al que habían llegado para retrotraer al 31 de diciembre, desde marzo, los valores de 20 mil remedios de venta bajo receta, con aumento máximo del 4%.
Pero según fuentes del sector, fue el Gobierno el que no cumplió sus promesas porque, pese a los pedidos, no volvió a recibirlos para rever los valores, como habían pactado.
Entonces, apuradas por la suba de costos, las empresas avanzaron con los aumentos. Si se produce la nueva retracción (los laboratorios hasta ayer no confirmaban si acatarían la medida), el alivio para los bolsillos no será muy grande porque los precios quedarán en los niveles de marzo y abril, mientras que las subas fuertes fueron en diciembre y enero. Según el Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de Capital (Buenos Aires), entre noviembre y marzo los 50 remedios de venta bajo receta más usados habían subido 22 a 23% y del 25 al 28% más los de venta libre. Ésas son las subas que quedarán firmes y se anularán las últimas.
En esa línea, se informó la semana pasada que, de 40 remedios de uso masivo, 85% tuvo incrementos en mayo y junio que rondaron el 5%. Acumularon, además, un 30% de suba en los últimos 6 meses, con especial impacto en los de venta libre, cuya venta bajó en las farmacias. Con la retracción ordenada ayer por el gobierno, esos fármacos quedarán 25% más caros en promedio que a fines del año pasado.
Para los laboratorios es una medida ilegal, arbitraria y recurrirán a la Justicia
"Sorpresivas, arbitrarias e ilegales". Esos adjetivos usaron las tres Cámaras de laboratorios farmacéuticos que funcionan en la Argentina para manifestar su desacuerdo con la resolución del Gobierno que obligó a retrotraer los precios de los medicamentos al 7 de mayo y a congelarlos por 60 días. Pero también avisaron, en un comunicado escueto, que recurrirán a la Justicia.
Las entidades son la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), que agrupa a los laboratorios extranjeros; la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA); y Cooperala, que representan aproximadamente el 20 % de los laboratorios locales.
El trío de Cámaras expresó en un duro comunicado: "El 24 de junio de 2014, el Ministerio de Economía y la Secretaría de Comercio han ordenado retrotraer los precios de los medicamentos al 7 de mayo y un congelamiento por sesenta días. Estas medidas, además de sorpresivas, arbitrarias e ilegales, esconden las verdaderas raíces del problema que, ciertamente, no residen en la industria farmacéutica".
Se agregó:"Las actuales circunstancias nos obligan a recurrir ante la Justicia para defender nuestros derechos, las fuentes de trabajo y el sistema de salud". Como contexto del comunicado, las cámaras afirmaron que "desde hace más de cien años, la industria farmacéutica en Argentina produce medicamentos de calidad, seguros, eficaces y a precios accesibles. En este contexto, reafirmamos nuestro compromiso con la salud de todos los argentinos y garantizamos, como siempre lo hemos hecho, el normal abastecimiento de medicamentos a todas las farmacias y centros de atención sanitaria del país".
Según el último informe del Indec sobre el sector, durante el primer trimestre de 2014 la venta local de medicamentos importados aumentó 39,3% respecto a igual trimestre del año anterior. Las ventas al mercado interno (producción local más importaciones) subieron 27% y la facturación total de la industria farmacéutica en la Argentina registró un aumento del 24,8%. Durante el primer trimestre de 2014 los medicamentos de mayor facturación fueron los antineoplásicos (para cánceres) e inmunomoduladores, seguidos por los destinados al sistema nervioso, los destinados al aparato digestivo y al aparato cardiovascular.

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