La empresa taninera UNITAN confirmó que son 140 los empleados que fueron despedidos a raíz de un conflicto con sindicalistas que afectaron el normal funcionamiento de la planta radicada en la ciudad y por ello se llegó a esta decisión que hasta ayer se mantenía firme.
El referente de la empresa fue consultado sobre la solicitada publicada por varis medios ayer que incluye los términos de “extorsión” dirigiéndose a las acciones de los gremialistas en su protesta. Manifestó que son muchos los trabajadores que dependen de la actividad, que se ven afectados por la protesta: “Gente que hace tareas que hacía en su momento el personal taninero, personal de estaciones de servicio, comerciantes varios y gente del puerto de la ciudad que se perdió un trabajo de 100 toneladas se ha visto afectada en su trabajo. No hay otra manera de llamar a lo que personal supuestamente representado por el Sindicato STITA, agredió a uno de sus representados”, manifestó el entrevistado.
“¿Qué otro nombre le podemos poner a un accionar como este, en el que se ven afectadas personas que están fuera del conflicto?”, dijo Gil, asimismo, se quejó de que “esta gente –por los miembros de STITA- pretende digitar quién entra y sale de la empresa, y esto no puede ser así”.
Despido masivo
Debido a este conflicto, la empresa decidió dar de baja a unos 140 empleados sobre una planta de 200, por lo que la sangría podría afectar el funcionamiento de la fábrica y pone en riesgo su continuidad.
Según los relatos de Gil, hay denuncias en la policía por agresiones tanto a miembros de la empresa como así también a otros compañeros dentro del propio gremio de STITA.
Manifestó que los gremialistas sindicados por “extorsionar” son los mismos que agredieron a fines de 2009 al encargado de un hotel y lastimaron a un encargado de personal de UNITAN con un ladrillo: “Es una locura lo que hicieron en ese momento. No se puede descargar la materia prima, no podemos embarcar el producto y el estado no recibe los dólares de esa exportación y consideramos que esta es una situación inentendible”, manifestó.
El origen del conflicto
Gil recordó que el conflicto se inició con el despido de un trabajador que fue despedido tras un supuesto accidente de trabajo: “Ese trabajador falsea partes de lo que pasó y culpa a otro compañero, ya tenía antecedentes. Se hizo un sumario y se investigó, se lo despide con causa tras una investigación”, declaró y añadió que posterior a ratificar el despido para que posteriormente se inicie el paro.
“El día 5 de este mes empieza un paro que nunca se dio en su modalidad, un turno entra y el otro no y es imposible así llevar adelante una fábrica que tiene proceso continuo”, recalcó Gil que sostuvo también que hubo agresiones y amenazas a los funcionarios de UNITAN que desarrollaron los tramites tendientes a la investigación del caso: “Se mantiene la tesitura y se decide despedir a todo el personal que estaba en conflicto. En total son poco más de 140”, aclaró.
“No hubo asamblea ni decisión de los trabadores, hubo una decisión de la conducción gremial desembocando en esta situación”, lanzó.
“Unos 20 fueron echados en un primer momento y luego otros 120. Es personal afiliado al STITA y la fábrica tiene unos 200 trabajadores”, dijo añadiendo que los otros trabajadores que no fueron cesanteados, pertenecen a otro gremio (Comercio) que no está en conflicto con la empresa UNITAN. “Esas personas recibieron agresiones, les rompieron las motos y sufrieron golpes”, declaró.
Problema con clientes
“Este conflicto nos pone en una situación grave con todos nuestros clientes. Somos netamente exportadores ya que en el mercado local se vende muy poco”, dijo Gil que añadió que son decenas los países que adquieren productos de la fábrica. Comentó también que hay mercaderías que se almacenan en varios depósitos que no se pueden sacar desde allí para comercializar: “Quizá tengamos que dejar de hacer tanino y dedicarnos al comercio. Ahora tenemos que ver qué hacemos con los camiones que tenemos afuera, los camioneros y obrajeros que dependen de la fábrica”, declaró.
“La plata que pasa por la caja de esta fábrica pasa entre $6 y $7 millones y de eso tenemos que pagar sueldos, costos operaciones, respuestas, servicios e impuestos. Hay muchos formoseños trabajando de esto”, manifestó Gil que había destacado que responsables de las instalaciones portuarias de la ciudad, expresaron su preocupación por la falta de actividad de la empresa que, según dijo el entrevistado, aumentaba mes tras mes la cantidad de producto que se exportaba.
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