Reclaman que les devuelvan la mercadería y un lugar para vender.
El corte comenzó a las 11.30, en una de las esquinas de la terminal Once del ferrocarril Sarmiento. En toda esa zona el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 4 lleva adelante una serie de operativos para detectar, según consideran, a la agrupación que está detrás de la venta callejera en la zona de la estación y las calles aledañas. Ayer, los vendedores ambulantes, manteros y puesteros volvieron a apoyar parte de la mercadería en mesas, sobre las veredas, y después se unieron en la calle para criticar el operativo que los “deja en la calle”. Según dijeron, ellos “pueden trabajar de manera legal” si el Gobierno los blanquea. Pero en medio de la tensión, denunciaron que la Policía Metropolitana y personal de Espacio Público de la Ciudad levantaron durante la madrugada varios puestos, se llevaron dinero, computadoras, mercadería y que destrozaron sus puestos.
“Solo pedimos poder seguir trabajando. Somos 1.500 en toda la zona. Eso quiere decir que están sacando trabajo a 1.500 personas. Y cada una tiene una familia que mantener”, contó Oscar, uno de los delegados. Junto a ellos estaba Omar Guaraz, dirigente del movimiento de vendedores libres, la agrupación que había intentado resistir los desalojos en la calle Florida hace justo dos años.
La protesta dejó libre dos carriles libre en Pueyrredón, por donde agentes de tránsito coordinaban el tránsito que quedaba atorado: autos, taxis y colectivos que llegaban hasta Perón y generaban un embudo. Pasadas las 13 el corte se levantó, pero los manteros mantuvieron sus bolsones y mesas a los costados, sobre las veredas, y algunos incluso fueron a abrir sus mantas sobre Mitre y otras calles cercanas.
Los operativos comenzaron en las últimas dos semanas con allanamientos en distintos locales y edificios que los vendedores usaban como depósitos. Estos procedimientos forman parte de una causa integral que la Policía Metropolitana lleva adelante por orden de la fiscal porteña Verónica Guagnino. Ya se realizaron más de 30 allanamientos en depósitos destinados a la guarda de mercadería para la venta ilegal en la vía pública y se secuestraron más de 1.300 bolsones de mercadería.
Vivian, una vendedora peruana, dijo ayer que el Gobierno porteño les prometió un galpón cercano para vender en puestos y aclaró que ellos aceptarán legalizarse. En la Ciudad dijeron desconocer la versión e insistieron en que apuntan a identificar a los grupos que están detrás de los vendedores.
Comentá la nota