La comuna veinticinqueña invirtió dinero y montó una planta de reciclado de residuos modelo en la provincia. Fueron superándose etapas, llegándose a tratar casi la totalidad de lo recolectado en la planta urbana.
Hoy, el predio recuperado volvió a mostrarse repleto de mugre, porque los vecinos vuelcan bolsas en el basuril, que luego no vacían en tiempo y forma y, dado que el funcionamiento de la planta no es eficiente, sigue el gobierno municipal arrojando desperdicios a cielo abierto a 8 kilómetros de la ciudad.
El lugar, ubicado entre ruta 46 y arroyo "El Gato", está colapsado y, como antes ocurría en la chacra, muchos se llegan en busca de elementos que puedan servirles.
Comentá la nota