Ante el aumento del precio de la carne la gente elige alternativas

Nadie creía que en tan poco tiempo habría una suba impresionante, muy superior al promedio general, incluso podría acelerar el índice de precios que este año no debía crecer más de 15 por ciento. Si se suma la suba de la carne y de la leche, tranquilamente podría afirmarse que en el Chaco la inflación del primer trimestre será muy importante, lo que a su vez arrastrará protestas sindicales para que haya una actualización salarial; es decir que se espera un movimiento bastante ajetreado.

En los últimos años no se vio una suba semejante en tan poco tiempo, salvo el caso de algunos productos estacionales. Pero lo peor es que todos los pronósticos indican que —en el mejor de los casos— el precio se estabilizará; pero que baje no se encuentra dentro de lo previsto.

Por el contrario, los frigoríficos anunciaron que esta semana habría una nueva suba, que sería la segunda en lo que va del mes, anticiparon los carniceros resistencianos, quienes ya muestran signos de preocupación.

A su vez, los consumidores, principales perjudicados en esta escalada de precios, hicieron conocer su preocupación y aseguraron elegir alternativas para poder subsistir. NORTE realizó una recorrida a fin de conocer sus opiniones al respecto, que aquí exponemos:

Mercedes Galarza. Esta joven mujer, que se encontraba acompañada de sus hijos de 5, 4 y 1 año, señaló: "No nos queda otro camino que tratar de economizar todo lo posible, porque el precio de la carne se encuentra demasiado alto y seguramente se incrementará más; pero los sueldos son los mismos. Mi esposo es el único que trabaja, él es el único sostén de la familia, pero también sabemos que los chicos deben comer carne porque están creciendo y por las vitaminas que tiene. Hay otras alternativas para elegir; pero tampoco resulta lo mismo y entonces no nos queda otra que adecuarnos al alcance del presupuesto de cada uno. Alguien debe hacer algo para frenar estos aumentos elevados en tan poco tiempo".

Irene Colman: "Esto es una barbaridad, ya no se puede comer carne de tan cara que se puso en estos días. Sabemos que el pollo está más barato, pero no se puede comer pollo todos los días porque aburre. Ahora comer un buen asado es prácticamente inalcanzable, resulta un verdadero lujo. En la carnicería del barrio el puchero económico está a 4 pesos, y el bueno redondea entre los 7 y 8 pesos, aunque para salir del paso sirve, pero no para estas épocas de calor. Otra de las alternativas es consumir verduras, pero tampoco se puede comer eso todos los días".

Juliana Aquino: "Creo que se pasaron en esto de los aumentos. Hay que pensar un poco más en la gente que no puede acceder a la compra de carne, porque la carne está muy cara. Tengo nueve hijos que mantener y debo hacer maravillas para atender a todos mis chicos. En el mejor de los casos preparo un guiso para que alcance para todos.

Además, tratamos de adecuarnos al presupuesto y elegir algunas alternativas sin tener que comer todos los días lo mismo. Mi esposo es el único que trabaja y llegar a fin de mes siempre es una odisea".

La familia Ledesma. Laura Isabel Ledesma, Sofía Arsenia Ledesma (recién llegada de Buenos Aires), Lucio Estepa, Mirta Susana Ledesma y la pequeña Débora Noemí Ledesma estaban descansando en la plaza central y opinaron sobre el tema: "Tratamos de adaptarnos a las circunstancias, pero vemos los precios de acá y no podemos dejar de mencionar que en Buenos Aires están al doble, incluso el lomo trepó a los 90 pesos el kilo y en algunas lugares se vende la pulpa a 25 pesos el kilo. Por el momento en nuestra casa estamos criando pollos para que resulte una buena alternativa, pero no se puede comer pollo todos los días, algo hay que hacer para poder subsistir".

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