Los concejales del bloque Comunidad Organizada, Graciela Sánchez y Alejandro Tamagusku, recibieron los resultados de un laboratorio que analizó tres muestras de agua de nuestra ciudad, los mismos indican que no es apta para el consumo humano, si se tienen en cuenta los parámetros que fija el Código Alimentario Argentino.
Los concejales de Comunidad Organizada, Alejandro Tamagusku y Graciela Sánchez, recibieron el resultado del análisis practicado a muestras de agua tomadas en tres viviendas de nuestra ciudad.
Los valores de arsénico fluctúan entre 0,142 y 0,149; en tanto que el fluoruro va de 1,83 a 1,87. El Código Alimentario Argentino establece que el arsénico permitido es de 0,01 y el restante componente debe ubicarse entre 0,7 y 1,20. Por su parte la Ley Provincial Nº 1027 fija el límite de 0,18 para el arsénico y 1,8 para el fluoruro.
“Se trata del estudio que habíamos realizado en su momento, el resultado que ha comunicado el laboratorio indica que el agua de la ciudad no es apta para el consumo, según los valores de arsénico y fluoruro que establece el Código Alimentario Argentino. Ambos elementos inciden negativamente sobre la salud de la gente”, dijo Tamagusku.
Al mismo tiempo el edil manifestó que “el Código Alimentario Argentino ha establecido que todas las provincias tendrán cinco años para alcanzar los límites que ha fijado, de ese tiempo han transcurrido dos. En nuestra ciudad estamos muy alejados de esos límites, el arsénico de las muestras supera el 0,14 y lo permitido es 0,01”.
Desde Corpico y otras entidades se insiste que el agua en General Pico es apta para el consumo, esta afirmación se apoya en la regulación que hace la Ley Provincial 1027. Sobre el particular el representante de Comunidad Organizada, expresó: “Esa norma fue reemplazada por la que se sancionó en el 2010 y esta última no fija valores para esos elementos que se encuentran en el agua. La Pampa es una de las pocas provincias del país que establece los límites permitidos de arsénico y fluoruro”.
“En el convenio de concesión entre la municipalidad y la cooperativa -agregó-, en una de cláusulas establece que la calidad del agua debe ir mejorándose para acercarse a los valores que fija el Código Alimentario Argentino y el resultado de las muestras precisamente no refleja eso”.
Comunidad Organizada no ha revelado públicamente el nombre del laboratorio al que se le encargó el estudio, la intención de este espacio político es darlo a conocer más adelante, Alejandro Tamagusku justificó esa decisión: “Es lógico que no dar a conocer la identidad podría generar desconfianza en los resultados pero como estamos integrando la Comisión del Agua en el Concejo Deliberante y esta tomará muestras para ser analizadas a laboratorios que se encargan de este análisis, consideramos que debe tener la total libertad para elegir donde serán enviadas. Eso nos permitirá luego cotejar valores con total independencia de los nombres de los laboratorios, llegado el momento se los identificará públicamente”.
“El fin que perseguimos es que el agua que se suministra en Pico para el consumo humano, se acerque a los valores que establece el Código Alimentario Argentino y que la población tenga la certeza de que no es nociva para la salud”, completó.
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