Los animales de Simplicio Albornoz comenzaron a morirse por falta de agua ya que desde hace unos días no pueden acceder a las aguadas por el cerco de alambre que pusieron los hermanos De Franco en el campo que está en disputa en la zona rural de La Reforma.
Una medida similar había sido presentada por los fiscales Juan Bautista Méndez y María Soledad Forte pero el juez de Control de General Acha, Manuel Alberto Álvarez, la rechazó el lunes pasado. Dos días después Álvarez se declaró incompetente en la causa y remitió todas las actuaciones a Santa Rosa.
Con el cambio de juzgado, Cedrún Gutiérrez presentará la cautelar con la idea de que salga un pronto despacho ante la situación límite en la que están los animales. En medio de las idas y vueltas por la competencia de la causa, hasta ayer habían muerto de sed dos animales que están en el predio rural ubicado en el lote 6, fracción D, sección IX del departamento Limay Mahuida.
Las tareas de alambrar el campo de Albornoz las llevó adelante el contratista rural Juan Galván, oriundo de General Acha, en el predio que habita la familia Albornoz desde hace más de siete décadas. Con el cercado del predio, los hermanos De Franco pretenden desalojar a la familia Albornoz.
El caso Albornoz tomó estado público en El Diario después de que trascendiera el ardid que utilizaron los hermanos De Franco, oriundos de Lomas de Zamora, para apoderarse de varias propiedades del oeste pampeano. La magnitud del problema obligó al gobernador Oscar Jorge a involucrarse en el tema. En la semana se comprometió a buscar una solución para la problemática que enfrentan los puesteros del oeste, sobre todo el caso puntual que vive Simplicio Policarpo Albornoz: “Debemos luchar para que haya justicia con esta gente”, dijo.

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