Se trata de la Escuela Mary Mann de la localidad de Las Tapias. Hace diez días que se encuentran sin el líquido vital al igual que los vecinos de la zona. El intendente afirmó que a más tardar mañana volverá el servicio.
En la institución se reunieron las madres de los pequeños de jardín, para saber que pasaría con las clases de los chicos y afirmaron que en sus hogares tampoco sale ni una gota de agua. Aunque en algunos casos hay poca “pero turbia”, señaló Paula Soria con su pequeña hija Brenda en brazos, quien estuvo toda una semana con fiebre y diarrea presumen por la ingesta de agua. “Tengo tres chicos y todos se enfermaron incluso ahora tienen urticaria”, dijo Patricia.
Mientras las familias exponían su situación, uno de los porteros le alcanzó un vaso de agua a Amelia. Pero la directora de la escuela se excusó de invitar agua a los presentes porque el vital elemento llegó a las 9.00 de la mañana y estuvo almacenada en un tacho en el medio del patio. “Es agua estancada y caliente. La verdad me da vergüenza ofrecerles de ésta agua”, señaló la mujer. Esta reunión se llevó adelante a las 13.00 en el pasillo central del establecimiento, cuando el servicio meteorológico señalaba una temperatura de 37,2°.
Dada la situación tanto los docentes como Amelia resolvieron no dar clases hasta que se revierta la situación. “Primero está la salud de los chicos”, sostuvieron las docentes. “Por más que lleven agua todos los días a la Escuela no alcanza para todo el día”, dijo un papá.
Al establecimiento asisten 110 niños desde jardín de cuatro hasta sexto año. La modalidad es doble jornada, pero desde que comenzó la falta de agua se redujo a media jornada hasta la decisión de ayer de suspender las clases.
La Escuela se encuentra sobre calle 12 de febrero a metros de Richet Zapata, donde corre un canal. “Para bañarse los chicos se tiran al canal con el peligro que esto significa, más las cosas que corren en esas aguas”, dijo Doña María del Carmen Tortosa. “Vivo al lado del canal y con ayuda de algunos vecinos tuvimos que sacar un perro muerto que venía del agua”, resaltó la mujer.
Todos los vecinos de la zona cuentan que esta situación es común pero es la primera vez que la falta de agua perdura tanto tiempo. “La planta potabilizadora se rompe seguido pero nunca más de dos días. En el invierno uno se puede arreglar más o menos pero con los calores del verano es imposible estar acá”, comentaron con preocupación.
La planta potabilizadora se encuentra en un terreno privado, que fue donado en el año 1999 para la construcción de la misma. Esta planta beneficiaría en ese momento al establecimiento y a la población de Costa de Vargas (actual barrio 14 de Mayo). “Pero el agua que purifica la planta se extendió a los nuevos barrios y la verdad no alcanza para todos”, precisó María del Carmen. “Desde entonces se rompe seguido y cada tanto nos estamos quedando secos”, añadió una vecina.
La solución
El intendente de la comuna, Víctor Fernández informó que se encuentran trabajando en el tema para poder restablecer el servicio lo más rápido posible en compañía del personal de OSSE. “En la intersección de calle Nacional y Velázquez, estamos haciendo un “by pass”, para poder llevar agua a la población. Además, se tuvo que realizar una perforación y una bomba nueva e incluir nueva cañería”, especificó.
“Ya está comenzando a subir agua, hay que esperar un poco de presión. En algunas casas va a llegar al principio con greda pero luego corre normal”, añadió. También destacó que a más tardar mañana el servicio volvería a prestarse en toda la localidad, en especial en el Barrio 14 de Mayo.

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