Acompañado por el asesor legal del municipio, Luis Garzuzi, el intendente José Perea dijo nuevamente ayer no al reclamo de los empleados municipales por el aumento de 200 pesos de septiembre pasado y explicó que dicho aumento fue "revocado por decreto y es retroactivo al primero de septiembre del año pasado" por lo cual no existiría para el intendente deuda alguna con los empleados.
La semana pasada ingresó al CD una nota en la que se informaba a los ediles del decreto que revocaba ese aumento, y ayer, con una medida de fuerza activa por parte de los gremios municipales, el intendente anticipó que solicitará la conformación de una mesa de trabajo que incluya a los trabajadores "para que viajemos a Catamarca y solicitemos una audiencia con el Gobernador para ver de que manera ellos van a compensar lo que no enviaron".
Desde la oposición, el concejal Luis Valdez remarcó que "de ninguna manera un decreto está por encima de una ordenanza y aquí no se derogó ni se revocó ninguna ordenanza", manifestó ratificando la vigencia del aumento. "El intendente tuvo en su oportunidad el derecho de usar el veto y no lo hizo. Hoy es un problema del Ejecutivo conseguir los recursos para afrontar el pago", señaló Valdez.

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