El jefe de Gabinete afirmó que el pedido presidencial de una "urgente convocatoria" a la comisión bicameral que debe dar consejo sobre el caso del titular del Central no tiene "ninguna razón que menoscabe ni perjudique la actitud del Congreso". Y aseguró que no se busca imponer "ningún plazo".
"Se le pide una urgente convocatoria que puede ser una hora, un día, una semana o un mes. Lo mejor que pueda llevarse a la práctica por parte del presidente, no pusimos ningún plazo porque no somos quién para gobernar o intentar manejar a uno de los poderes de la República", sostuvo Fernández.
En diálogo por FM Millenium, el jefe de Gabinete dijo que el presidente de la Cámara de Diputados "ha convocado a las comisiones y tan loca no debe ser la nota, lo que hemos hecho está en el marco de la lógica".
Así se refirió a la carta en la que la Presidenta le requirió ayer al vice que convoque para el próximo martes 26, a las 10, para que comience a sesionar la comisión bicameral que debe emitir su consejo previo no vinculante "para la remoción por mala conducta e incumplimiento de sus deberes" del titular de Redrado.
El texto fundamentó el pedido en el artículo 3° del Reglamento de Funcionamiento de la comisión bicameral, y que en materia de plazos se ajusta al Reglamento de la Cámara de Senadores. Voceros oficiales explicaron que de allí se desprenden los dos días hábiles que deben correr (hoy y el lunes) para pedir que el martes se ponga en marcha la comisión.
Abundante en citas reglamentarias, el texto plasma de manera implícita la vuelta a foja cero que debió hacer el Gobierno respecto de su intención inicial de echar a Redrado por decreto de necesidad y urgencia, hace ya catorce días. Un tiempo en que el Gobierno se empantanó en una batalla judicial inesperada y sufrió un enorme desgaste cuando recaló en los tribunales ese DNU que buscaba justamente ignorar la consulta al Parlamento, aduciendo que estaba en receso, que la bicameral no estaba constituida y que su consejo no era vinculante.


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