El jefe de Gabinete aseguró que el discurso de ayer de Cristina Fernández de Kirchner no fue dirigido a nadie en particular sino que sólo exhibió "una posición de dureza muy fuerte" con la que la primera mandataria dejó en claro que “no se va a dejar extorsionar por nadie". Además, criticó a quienes interpretaron que el mensaje fue dirigido al titular de la Confederación General del Trabajo: "Moyano es el secretario general de la CGT y la CGT es la columna vertebral del movimiento peronista, que conduce la Presidenta", sentenció.
En este marco, afirmó que la mandataria "sabe que Moyano tiene una vocación superlativa por resolver los problemas de los trabajadores" y que el líder sindical "sabe que no hay nadie en este país que pueda sostener un proyecto político que comprenda a los trabajadores como el proyecto que encarna Cristina".
Durante una entrevista radial, Fernández interpretó que lo que hizo la primera mandataria “no fue una 'mariconerada' sino, por el contrario, una posición de dureza muy fuerte, donde desde mi análisis entiendo que está diciendo `no me banco trabajadores explotados, con lo cual voy a ir con los tapones de punta y no me va a extorsionar nadie`".
Por otra parte, dijo sentirse "orgulloso" por la postura exhibida ayer por Cristina Kirchner en el marco de un acto que encabezó en el municipio bonaerense de José C. Paz, donde reafirmó que siempre estará "del lado de los trabajadores", aunque advirtió que no se puede "ser rehenes" de gremios que "terminan desprestigiando al movimiento sindical".
"Por eso la presidenta marca la cancha de la forma en la que la marca y por eso me honra saber que no estoy siendo ministro de cualquier cosa sino de una mujer que tiene todo lo que tiene que tener para saber que tiene que mandar y que no la arrían con un palito", sostuvo el jefe de ministros.


Comentá la nota