Aníbal blanquea roces en la interna

El Jefe de Gabinete de Cristina Fernández declaró, en una entrevista, que "no sabe" si tiene "buena o mala relación" con Nilda Garré. Además, evaluó que CFK no está enojado con él ya que, en ese caso, le hubiera pedido la renuncia. ¿Ministro en la cuerda floja?
Los cambios en el gabinete que los hechos de violencia desatados a raíz de las tomas provocaron en el gabinete de CFK tienen a varios de sus miembros en alerta. En rigor, habría que considerar la hipótesis de que algunos de ellos se estén dando a raíz de que hay miembros que ya no tienen a Néstor Kirchner avalándolos.

Uno de los que cotiza en baja es Aníbal Fernández. La espada más filosa del kirchnerismo presiente algún malestar, aunque no parece tener ánimo para confirmarlo. "La presidenta, cuando ve que un ministro no funciona, le pide la renuncia. La presidenta no se enoja. Yo manejo cosas muy sensibles, muy complicadas, todos los días, varias por día, como para que la presidenta esté enojada", afirmó en la entrevista.

Además, dejó entrever algún resquemor con Nilda Garré, flamante ministra de Defensa, que se quedó con algunas de sus atribuciones. "No sé si tengo buena o mala relación con Nilda.:Lo que sí sé es que cada vez que le he pedido algo como ministra de Defensa, me lo ha dado de la forma en que se lo pedí y, cuando me ha pedido algo, se lo di en la forma en que ella lo pidió. Nunca sentí que ninguno le haya metido palos en la rueda al otro para que no pueda trabajar", destacó.

Por otra parte, insistió con la teoría del complot para generar un caos que permita desestabilizar a la administración central, al volver a acusar a Duhalde de querer "hacer pedazos al Gobierno para lograr ventajas electorales".

"Creo que no es Duhalde la cabeza (de la supuesta confabulación). La cabeza es Magnetto, que es quien conduce esta propuesta política. Y Magnetto le asigna un papel a Duhalde, quien es el que está cumpliendo en este caso", concluyó el jefe de Gabinete.

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