Luego de que la compañía brasileña aplicara un ajuste de 6% sobre los precios en el surtidor, en el mercado local debatieron acompañar la medida que implicaría otro duro golpe al bolsillo. De concretarse, sería la sexta suba en lo que va del año.
El ajuste, que redondeó en el 6%, llevó el litro de la Podium a $4,91 promete desencadenar los tradicionales reajustes en el resto de las compañías, que buscan mantener la distancia de precios con sus competidoras.
Con esto, la marca brasileña, que desaparecerá del mercado a partir de setiembre, pasó a liderar las pizarras de los productos de mayor octanaje seguida por Shell, Esso e YPF.
En un contexto donde la nafta acumula incrementos superiores al 15%, la noticia de otra posible escalada de precios cayó muy mal en los automovilistas consultados. De hecho, haciendo un repaso de los costos un auto mediano, que tiene un tanque de casi 50 litros, necesitará unos $245,50 para llenarlo.
Pero más allá de esta situación, referentes del sector discreparon sobre el futuro de los incrementos. “El precio del combustible va a seguir creciendo luego de pasar varios años sin ningún tipo de alteraciones”, confiaron desde la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (Amena).
Sin embargo, un integrante de una compañía admitió que hay intenciones de mantener congelados los precios el mayor tiempo posible. “Vamos a buscar estabilizar los valores, aunque si el resto de la firmas sube habrá que rediscutir esa decisión”, afirmó la fuente.
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