La actividad comercial se redujo considerablemente a raíz de la fuerte sequía de los dos últimos años y la falta de políticas agropecuarias y de previsión. La Provincia evalúa la eximición del impuesto a los Ingresos Brutos
El retroceso generalizado del sector rural en la Provincia se vio agrado por la falta de previsión para afrontar la falta de lluvias y, como consecuencia, la economía de esas comunas llegó a tocar fondo. Algunos comerciantes estiman bajas de hasta el 50% en la facturación, en distritos que dependen casi exclusivamente de la producción agraria.
Aunque todavía no fue anunciado oficialmente, desde el gobierno bonaerense evalúan la posibilidad de eximir del impuesto a los Ingresos Brutos a los comerciantes de cerca de una decena de municipios, según confirmó uno de los intendentes de la región. De esta manera, la Provincia buscará revertir las consecuencias devastadoras que causó la sumatoria de malas políticas agropecuarias y los efectos de la naturaleza.
La semana pasada, el titular de la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA), Martín Di Bella, firmó en Tornquist un convenio de colaboración con intendentes y representantes de los distritos de la Sexta Sección Electoral. Los municipios que suscribieron el acuerdo con Arba son Adolfo Alsina, Adolfo Gonzáles Chaves, Bahía Blanca, Coronel Pringles, Coronel Rosales, Coronel Suárez, Daireaux, General La Madrid, Guaminí, Laprida, Patagones, Puán, Saavedra, Salliqueló, Tres Arroyos, Tres Lomas y Tornquist.
El jefe comunal de Tornquist, Gustavo Trankels, reconoció a Hoy que "se está trabajando con varios intendentes de la región" en la posibilidad de obtener beneficios impositivos para los comerciantes del sudoeste de la Provincia. La medida contaría con el visto bueno del gobernador Daniel Scioli, según lo habría expresado extraoficialmente en su última visita a Tornquist.
Según explicó Trankels, la actividad económica de su distrito depende del sector agrícolo ganadero, que tuvo duros golpes por las condiciones climáticas en los últimos 15 años. Sin embargo, "la sequía extrema que se registró en los últimos dos años fue la más fuerte que se vivió desde hace cien años", aseguró el jefe comunal.
A raíz de las consecuencias económicas que produjo la falta de lluvias, en la Legislatura bonaerense el diputado Jorge Srodek (Unión- Pro) presentó un proyecto de ley para eximir a diez comunas del 100% del pago de impuesto sobre los Ingresos Brutos para las actividades del sector comercial y servicios, que no podrá ser inferior a cinco períodos fiscales. Su compañera de bancada, Verónica Couly, presentó otra iniciativa para declarar en emergencia económica y social a los municipios de sudoeste.
"Los presidentes de las cámaras de industria y comercio expresan que tienen una actividad económica menor al 50% de la habitual", dijo Srodek a Hoy. Para el diputado provincial, "sacando el Conurbano, Mar del Plata, Bahía Blanca y en alguna medida Olavarría, el resto de los distritos de la Provincia son agrodependientes".
Desde la Liga del Comercio de González Chaves informaron a Hoy que la actividad económica "está muy inestable", y que "hay disconformidad entre los comerciantes por el comportamiento de ARBA, que origina que muchos comerciantes queden inhibidos por la acumulación de impuestos y la mayor demanda fiscal".
Actualmente rigen beneficios impositivos en la zona, como la exención de impuesto Inmobiliario Rural para doce de los municipios afectados por la sequía. Además, Patagones, Villarino, parte de Puán y Tornquist tienen descuentos del 50% en el Inmobiliario Rural y en el impuesto a los Ingresos Brutos.
Para los ruralistas no se recuperará el stock ganadero
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y la Pampa (Carbap) criticó los "años de improvisación, intervención, ineptitud y falta de planificación" oficial al diseñar la política ganadera y de carnes.
"Los números hablan por sí solos, y en los últimos tres años el stock de vacunos cayó en casi 4.200.000 cabezas, siendo las categorías más afectadas las de vacas y terneros, las cuales marcan la clara tendencia del sector", planteó Carbap a través de un comunicado.
En ese contexto, Carbap dijo que "es incierto que podamos recuperar en los próximos dos años el 10% del stock ganadero que se fue perdiendo en los últimos tres años debido a las erróneas políticas y al constante desincentivo de la actividad", lamentó la entidad.
Según datos oficiales que consignó la entidad, el stock ganadero nacional descendió de 59.717.057 cabezas en 2006 a 50.480.735 en 2009.
La entidad rural cargó contra la política oficial para el sector luego de que el director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Norberto Itzcovich, afirmó que "casi todo el aumento de precios (en el índice que reporta el organismo) se debe a la carne". Y agregó: "Entre 80% y 90%
del aumento de los índices de precios al consumidor es por el impacto de la carne en el indicador".
Se suma la crisis ganadera
La comprometida situación de la ganadería argentina llevó a que se reduzca drásticamente el stock ganadero y que el precio de la carne esté por las nubes, producto de las desacertadas políticas para el sector y la intervención del Gobierno nacional en el mercado de la carne.
La provincia de Buenos Aires es una de las más golpeadas en ese sentido y en especial el sudoeste bonaerense, donde se sumó la fuerte sequía. La pérdida en el stock ganadero ronda el 15%, mientras que en el último año podrían perderse más de 2 millones de cabezas en el territorio provincial, con un rodeo actual de 18 millones de animales.
En el sudoeste bonaerense, de las 277.848 cabezas que había en 2008 en el partido de Carmen de Patagones, se pasó en la actualidad a 186.116, con lo que completa una caída del 33,3%.
Un porcentaje similar se dio en Daireaux, donde hay un 30% menos de stock.
De acuerdo a un documento de la Confederación de Asociaciones rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), el cierre de frigoríficos en esas provincias provocó "más 870
trabajadores cesanteados", y "más de 10 mil" con alto riesgo de comprometer su continuidad laboral, que "ponen en riesgo la viabilidad de 30 plantas industriales". Esto se debe a "la improvisación, intervención, ineptitud, falta de planificación y dislates en el diseño de las políticas de ganados y carnes", desde 2005, según Carbap.




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