Para la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé), esta semana será clave para definir si se inician o no las clases. La decisión se tomará a partir de la propuesta de números que el gobierno prometió formular el jueves próximo, en la segunda reunión paritaria del año
En la delegación local se quejan porque en la primera reunión sus representantes "se sentaron a escuchar los planteos del gobierno, pero no presentaron el pliego reivindicativo aprobado en plena lucha de fin del año pasado en asamblea provincial, con tres ejes claros: salario, vivienda y jubilación", afirmó ayer el titular de Amsafé Rosario, Gustavo Terés.
Las críticas también apuntan a la falta de un "reclamo conjunto de los gremios estatales" y de discusión entre las organizaciones. La bronca se asocia a la sospecha de que más de un dirigente del sector aceptaría gustoso una suba del 20 por ciento escalonada, tipo fórmula de un 12% más un 8% posterior, un 14 y un 6, o cualquier otra variante.
"En el plenario de delegados de Rosario todos plantearon que esos son parámetros insuficientes, más si encima son escalonados", advirtió Terés. La cifra exigida en esa reunión fue del 30 por ciento.
Para Retamozo, que es miembro de la comisión directiva de Amsafé y participa de la paritaria, el eje inmediato y la "expectativa" de esta semana pasa por "encontrar una cifra concreta que puedan discutir en asambleas departamentales todos los compañeros".
Si se rechaza, la asamblea provincial que se hará a posteriori "deberá definir las medidas de fuerza a tomar", dijo. Pero insistió en que "no hay tiempo para dilaciones".
Poder adquisitivo.
El dirigente también ponderó la situación nacional y confió en que la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) pueda lograr un 27 por ciento de aumento "como piso" de referencia para las provincias, "y no como techo".
De todos modos, reconoció que el salario docente en Santa Fe (provincias patagónicas al margen) no está posicionado entre los peores, sino entre "los dos o tres mejores".
Hace tres días, el gobernador Hermes Binner se mostró confiado y dijo tener la "firme aspiración" de que las clases arranquen el 1º de marzo.
"Queremos ser claros _afirmó_. Lo que vamos a defender es el poder de compra del salario para evitar que siga deteriorándose", sobre todo en un marco de inflación, afirmó. l


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