El Fortín bautizará "Rolo" Mangifesta al moderno sistema lumnínico que inaugurará en el partido con Juarense, y bautizará "Pipi Terminiello - Carlos Veneciano" a su fiesta aniversario, el 10 de marzo.
Ser de El Fortín significa además la obligación de tener como una de las máximas el respeto casi reverencial por quienes han una huella en su paso por el club y en este sentido hay -por lo menos- tres tipos que son capaces de lograr unanimidad: Rolo Manfigesta por sus años como dirigentes; Pipi Terminiello y Carlos Venenciano como íconos de un tiempo futbolero inolvidable.
En tal sentido, la comisión directiva que preside el doctor Marcelo Fuche ha determinado dos homenajes inminentes: la flamante iluminación artificial, que será inaugurada en el partido con Juarense por el Torneo del Interior, será bautizada "Rolo Mangifesta" y el almuerzo aniversario del 10 de marzo recibirá el nombre de "Pipi Terminielo y Carlos Veneciano", genio y goleador de los años 80.
Lo loco de esta cuestión es que los tres se enteraron de reconocimiento cuando se encendió el grabador. Rolo algo sabía, peor no todo: "El contador de club (Carlos Ranieri), a quien conozco desde la escuela primaria y con quien tomamos mates desde hace 35 años, una tarde me dijo 'los muchachos van a iluminar la cancha'. Fue un golpe y una alegría muy grande" contó.
Pero cuando recibió la noticia, sus ojos se endencieron y la voz se le quebró. "Más allá de que uno no ha trabajado para el bronce, en este club hay muchos recuerdos, muchos momentos lindos", dijo y mejor que nadie contó los pasos necesarios en las últimas cuatro décadas hasta concretar por fin la obra.
"Ahora se me viene la la memoria lo que tuvimos que hacer para conseguir las torres. Gobernaba la municipalidad de Olavarría un radical (el doctor Raúl Omar Pastor) y un día lo invitamos a comer un churrasco al club entre casi todos peronistas. A los postres esperó el mangazo" bromeó.
"Cuando le pedimos las torres nos contestó que la Municipalidad no estaba en condiciones de hacer algún aporte en dinero, pero nos dijo 'sí puedo conseguir algo importante para ustedes'. En ese tiempo la empresa SCAC se estaba instalando en Olavarría y la Municipalidad le cedió los terrenos; pagaron una parte en efectivo, con el compromiso de entregar materiales para las obras que necesitara el municipio o las entidades de bien público. Así fue que el doctor Pastor nos dio las torres, y había un fortinero en la dirección de SCAC (Devito) que después nos facilitó el traslado de las seis torres" reveló el homenajeado.
La colocación delante de las tribunas que dan a la avenida Urquiza tiene sus secretos: "Lo primero que hicimos nosotros fue ir a la casa central de Phillips en Buenos Aires y allá nos marcaron los lugares donde teníamos que hacer los pozos, pensados para hacer una iluminación sin sombras. Por eso quedamos condicionados a instalarla en un determinado lugar, contra la avenida Urquiza delante de la tribuna, cuando nuestra idea era colocarla contra el paredón, como está contra Dean Funes".
"Como homenaje a tanta gente que trabajo en este club, quiero decir que hacer los pozos fue otra historia. Sobre la Urquiza, que cuando nosotros éramos chicos le llamábamos 'el Riachuelo', no hubo problemas, se hicieron los pozos con facilidad porque era greda, pero de otro lado hay una capa de tosca casi impenetrable y las barretas rebotaban. Hablo de un socio que trabajó muchísimo por el club, muy querido por todos, pionero de bochas, don Ricardo Ferreyra. Al mando de un grupo de personas se encargaron de hacer los pozos, pero finalmente, a mitad de camino debieron pedir socorro a la empresa Indavere, que nos prestase una patarrera porque no había forma de perforar la tosca. Tal vez algunas gotas de sudor de don Ricardo subyacen en el hormigón que hoy sostiene las columnas" afirmó Rolo.
Rolo llegó a los 8 años al club, trabajó en la cantina, y del otro lado del mostrador mamó de chico la filosofía de los socios fundadores. "El Fortín no se funda como un apéndice de Ferro, como dicen algunos, sino como una necesidad de la barriada, y las vías que nos separan nos dieron nuestra propia personalidad, nuestro modo de ser. Decíamos que éramos muy cerrados, pero es el amor que supieron transmitir nuestros fundadores y que ahora nosotros transmitimos a los más chicos" subrayó.
"Pipi" Terminiello llegó casi de hombre, y en El Fortín se produjo su segundo nacimiento. "Menos la patrona y los hijos, El Fortín me dio todo en la vida. Acá en Olavarría nací de nuevo; nunca voy a poder pagarle todo lo que me dio. Son 35 años viviendo dentro del club o a cien metros del club" reconoció.
"Nunca me imaginé que El Fortín me iba a cambiar la vida de tal manera. Porque yo no quería venir a jugar, me convencieron los otros cuatro muchachos que venían conmigo (el Gringo Pallotti, Cornejo, Ortega, Cabrera), y para acompañarlos terminé aceptando" contó.
Balero, como lo conocían de pibe, vivía en Lanús, y jugaba torneos por plata en el Gran Buenos Aires antes de ser tentado por Vicente Martín para venir a Olavarría, pero sólo la medicación de otro dos ex fortinenses (Palotti y Ortega) lograron convencerlo.
Carlitos Veneciano es otro que está en el altar de la historia fortinense; compadre dentro de la cancha de Terminiello, amigo en la vida. "Lejos, Pipí fue el mayor ídolo de El Fortín; fue un jugador distinto a lo que nosotros estábamos acostumbrados acá. En la misma época, a Iniesta le hubiese faltado un montón para ser lo que fue Pipí. Nosotros, los que convivíamos todos los días con él, podemos certificar la clase de jugador que era. Un crack, un tipo que manejaba la pelota de una forma increíble. Cuando el quería y tenía ganas, tenía una explosión de la mitad de la cancha hacia adelante que nunca vi. Además es mi hermano mayor".
Como Rolo y Pipí, El Fortín fue muchísimo más que una camiseta de fútbol en su vida. "A mí El Fortín me dio todo, todo, pero todo... Vine a los 16 años de San Jorge con principios muy buenos que me transmitió mi viejo, pero acá me encontré con otros dos padres, que fueron Rolo y Amadeo, que me hicieron persona. Todo lo que pude hacer en la vida se lo debe a mis viejos y a la gente que me recibió en el club" destacó.
En pocos días, los tres tendrá un homenaje que ni la mente más afiebrada se atrevería a discutir.
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