El intendente kirchnerista impidió, por la fuerza, que lo suspendieran del cargo por diversas denuncias judiciales. La sesión pasó a un cuarto intermedio.
El jefe comunal, acompañado por un número importante de empleados municipales y adeptos, amedrentó con amenazas, insultos y duras acusaciones a los concejales Pedro Suárez (FCS) y Guillermo Leguizamón (FCS), que pretendían suspenderlo a raíz de las diversas causas judiciales y denuncias públicas que existen en su contra. Pero Guaráz, fiel a su estilo, impidió que prosiguiera la sesión irrumpiendo desafiante en el recinto a los pocos minutos de iniciadas las deliberaciones, que habían comenzado a las 10.
Seguidores de Guaráz advirtieron a los ediles opositores que, de continuar con su pretensión de destituir al intendente, no iban a “salir sanos” del Concejo. Y en ese clima de hostilidad, el intendente kirchnerista disparó un sinnúmero de insultos contra Suárez y Leguizamón, quienes se vieron forzados a realizar un cuarto intermedio pasadas las 11.
Es que el grado de violencia verbal era cada vez más elevado. Y pese a la fuerte presencia policial en el recinto legislativo, todo indicaba que iba a ser incontenible la situación si se producía algún desborde.
En el CD, solo la concejal Aidé Esther Guaráz (FV) respaldaba a su hermano.
“Si quieren quedarse con la intendencia ganen las elecciones, sinvergüenzas. Trabajen vagos, dejen de hacer estas cosas. Vos, cura delincuente (por Suárez), que venís a hablar acá y hacer ésta jugada. Y a vos (Leguizamón), te estoy manteniendo tu hija caradura porque no te puede ni ver, atorrante”, criticó Guaráz.
A su vez, el jefe comunal señaló que la movida de los concejales opositores estaba vinculada con un incremento de sueldos.
“Están enojados porque no le di aumento (salarial) a ningún funcionario; no me aumenté yo y por ende tampoco a ellos”, relató.
Además, dijo que había hablado por teléfono con el ministro de Gobierno Javier Silva durante la noche del martes. “Silva me comentó que no estaba de acuerdo con ésta movida y que no los avalaba. Están solos, ni en el gobierno del FCS los quieren”, aseguró Guaráz.
Poco antes del mediodía arribaron al lugar los diputados provinciales Jorge Moreno y Fidel Sáenz, quienes oficiaron de mediadores para intentar destrabar el conflicto.
A las 17 se reanudó la sesión, pero Guaráz volvió a impedir que los ediles leyeran el dictamen de suspensión provisoria. Y en medio de fuertes presiones, a las 19,20 la sesión se prorrogó hasta el viernes a las 9.30.
El intendente dijo que Acuña es "coimero"
Otro momento de tensión se vivió a media mañana cuando llegó hasta la sede del recinto del CD –aunque no ingresó a sesión- el directivo del ENRE, Augusto Cesar “Mocho” Acuña.
Guaráz ya había mencionado que Acuña era el mentor de la maniobra pergeñada para suspenderlo. Y en ese marco, lanzó una dura acusación. “El ‘Mocho’ Acuña me vino a coimear por el tema de la luz y lo saque cagando. No me prendí en esas cosas. Y ese el asesor que tienen ustedes. Es un delincuente”, gritó a viva voz.
“Acuña es un atorrante de primer nivel. Como no encuentran un intendente blando que les de plata, me quieren sacar”, analizó.
Acuña tuvo un cruce verbal con Guaráz, quien le volvió a reclamar que le había pedido una coima por una obra eléctrica. “Yo a vos no te conozco. Nunca te ví antes. No sé de qué me acusas”, se defendió Acuña. El presidente del ENRE justificó su presencia aduciendo que estaba de “visita” en el departamento y que estaba para “preservar la institucionalidad” del Concejo.
Arengados por Guaráz, los seguidores del intendente insultaron a Acuña y lanzaron un par de huevos, los cuáles no llegaron a impactar en el funcionario.
Retorno tiunfal
Pasadas las 19, tras la lectura del acta donde figuraban las denuncias por: vecinos que piden su alejamiento por inhabilidad moral, denuncia sexual por supuesto abuso, por hurto y estafa, entre otras, la sesión pasó a un cuarto intermedio a raíz de que Guaráz impedía la lectura del dictamen de suspensión.
Empleados municipales y adeptos al intendente festejaron en el patio del CD la suspensión provisoria de la sesión. Con cánticos de aliento a Guaráz y la marcha peronista, esperaron a los ediles, quienes no querían salir del recinto temiendo por su integridad física.



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