La amenaza de paro de los delegados petroleros no se cumpliría

Caleta Olivia (corresponsal) Las asambleas que tuvieron lugar sobre finales de la semana anterior parecen haber dejado más dudas que una estrategia clara para continuar exigiendo el llamado a las elecciones del sindicato intervenido.
Tal como lo informáramos en este medio, la asamblea de petroleros, que tuvo lugar el viernes por la mañana en el cruce de las rutas 12 y 99, en el ingreso a Cañádón Seco, había determinado por votación que, de no haber una fecha para el llamado de la Junta Electoral, hoy se llevaría a cabo un paro de actividades.

Según la moción de aquella asamblea, de la que apenas participó un grupo cercano a los cien petroleros, la medida de fuerza debería haber comenzado a las 00 horas de anoche, pero fuentes del ámbito gremial consignadas al cierre de esta edición, indicaron que la ejecución del paro era menos que probable.

El reclamo de los trabajadores que dicen no responder al grupo del destituido secretario general, Héctor “Chaco” Segovia, ni al gobierno de Daniel Peralta, parecen estar a la deriva e incluso demuestra poco poder de llegar a una estrategia unánime.

De hecho, la posterior asamblea llevada a cabo en Pico Truncado, y de la cual participaron cerca de 200 trabajadores, determinó dar un plazo hasta el día 25 de agosto para, en caso de que siga sin fecha el llamado a elecciones, iniciar un parate productivo.

La dilación en la convocatoria para conformar una nueva comisión directiva, que posee poco menos de 11 mil afiliados, comenzó a mostrar señales negativas que hicieron que hasta el propio mandatario provincial saliera a pedir mediáticamente el reordenamiento del sindicato de base emplazado en Caleta Olivia.

Sucede que las dudas, dimes y diretes estarían generando malestar entre los trabajadores del sector, que diariamente se enfrentan con rumores que hablan de la posible conformación de un sindicato paralelo, de que existirían desde la Federación intenciones de hacerlos adherir al gremio de la Cuenca Austral, o que la intervención llegó para quedarse indefinidamente.

Sin perjuicio de esto, ya varias son las agrupaciones que buscarían ir a la pugna electoral por la conducción gremial, tal sería el caso de Rubén Retamozo, el hombre de la anterior comisión que se enfrentó a Segovia y lideró una feroz interna que terminó con la disolución de la comisión directiva.

Otro es el que lidera Marcelo Salguero, ex hombre de confianza para Segovia, pero que ahora parece mostrarse distanciado e incluso condenó públicamente la toma del sindicato lasherense protagonizada por el ex secretario general.

Por otra parte, mucho se dice respecto de las intenciones de Víctor Oñate, el hombre procesado y severamente complicado ante la Justicia por la toma de LH3 en Las Heras, que dejó millonaria pérdida a las arcas provinciales.

Pero es preciso señalar que, al margen de los reclamos que en estos días se volvieron más recurrentes y significativos, el interventor del sindicato, Carlos Flaquier, insiste en negar la constitución de una nueva conducción hasta tanto no estén dadas las condiciones.

Dicha premisa se fundamenta en que, dado el nivel de tensión por el cual atravesó el sector en medio del gran paro de este año, pueda darse un verdadero desmadre entre los afiliados que adhieran a una u otra lista, cuestión que es negada de plano por los delegados y entendida como una mera excusa.

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