El anteproyecto de los puesteros no contempla la posibilidad de abandonar la vía pública Los vendedores informales piden que el municipio autorice “puestos móviles motorizados de venta” en la ciudad capital
El cambio es promovido por la delegación Tucumán del Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) y está plasmado en el anteproyecto de ordenanza que presentaron recientemente en la Intendencia, con el objetivo de que se les permita seguir trabajando en la vía pública.
Esto pese a que desde el municipio ya dejaron entrever que mantendrán firme la postura de impedir que se desarrolle la venta callejera en la ciudad, como disponen las ordenanzas vigentes y como lo ordena un fallo judicial dictado en 2006.
Uno de los aspectos más polémicos de la propuesta, a la que tuvo acceso LA GACETA, es que en ningún párrafo se habla de abandonar el microcentro, tal como venían afirmando públicamente los dirigentes del sector. Tampoco se avanza con una propuesta de inscripción como monotributistas ni de pago de los tributos provinciales y municipales correspondientes.
La iniciativa, que está en manos de la Fiscalía municipal para un análisis de factibilidad, establece, en su artículo primero, que para desempeñar la actividad de “vendedor ambulante de productos regionales artesanales, el interesado deberá contar con la autorización municipal”, cuya constancia, junto a un carnet que se les expedirá, deberán “permanecer en un lugar visible durante la labor (sic)”.
El anteproyecto aclara que para tramitar el permiso, que tendrá una vigencia de dos años y podrá renovarse, los cuentapropistas deberán consignar sus datos personales y la procedencia de la mercadería cuyo permiso de venta soliciten.
La propuesta de Sivara señala que previo al otorgamiento de la autorización, la Municipalidad deberá “verificar el estado higiénico sanitario y ambiental del puesto móvil”, y se pedirá un informe de la Dirección de Tránsito para “indique lugares de estacionamiento en calles y espacios públicos y los horarios de labor, para prevenir que se dificulte la libre circulación”.
Tres categorías
La iniciativa presentada por Sivara establece tres categorías de vendedores de productos regionales. La primera es de “puestos móviles motorizados de venta de productos no alimenticios”. La segunda consiste en “puestos móviles motorizados de venta de productos alimenticios”. Y la tercera prevé la venta de “marroquinerías, artesanías, tejidos y pinturas”.
El anteproyecto define como “obligaciones”, para quienes ejerzan la venta callejera, que trabajen “dentro de la zona señalada en la autorización concedida”; que podrán “vender únicamente las mercaderías o elementos que figuren” en dicho permiso y que deberán mantener “los lugares de estacionamientos, carritos y/o vehículos y demás elementos utilizados en perfecto estado higiénico”.
Por otro lado, sugiere “no autorizar el estacionamiento de puestos móviles que vendan los mismos productos o similares a los ofrecidos por comercios instalados a menos de 40 metros”. Además, apunta que “los ambulantes tampoco podrán instalarse a menos de 40 metros entre sí, en caso de vender iguales productos, teniendo prioridad el de mayor antigüedad (sic)”.
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