Ambulancias: el servicio “no está resentido, sino debilitado”

Ambulancias: el servicio “no está resentido, sino debilitado”
Lo aclaró el titular de la Zona Sanitaria VIII, Gustavo Rodríguez. Dijo que toda prestación en vía pública está garantizada y que la de los traslados de larga distancia “la realizan los propios hospitales, hasta que reparen dos unidades”
Una denuncia de la Asociación de Trabajadores del Estado obligó este jueves a las autoridades de la Zona Sanitaria VIII a dar explicaciones y ofrecer soluciones a los inconvenientes que atraviesa el servicio de ambulancias en el Partido de General Pueyrredon.

Además de las críticas por precarización laboral y malas condiciones de empleo, que apuntaron los dirigentes sindicales, Gustavo Rodríguez, titular de la dependencia provincial, ofreció respuestas a la acusación por la que se asegura que en la ciudad “sólo funcionan dos de siete ambulancias”.

“La realidad es que dos están andando, dos están en reparación y otras tres van a ser llevadas al área de automotores de la Provincia porque no están en buenas condiciones y así no sirven. Sin embargo, las dos que funcionan son las que garantizan el servicio en vía pública y el trabajo de las dos que están siendo arregladas, y que se dedican a traslados de larga distancia, lo realizan las ambulancias de los hospitales”, clarificó Rodríguez, en un intento de “llevar tranquilidad a la población”.

“Tenemos que decir entonces que el servicio no se resintió sino que se debilitó en lo que tiene que ver con larga distancia”, diferenció el funcionario, que aclaró que para las emergencias en calle “también se cuenta con las unidades contratadas por el Municipio”. “Estamos hablando de dos de Cardio y dos de Vital”, detalló Rodríguez.

“Y hay que destacar, para que la gente sepa, que el sistema de ambulancias es solidario. Trabajamos Provincia y Municipio de manera articulada, mancomunada. Los límites en el mapa son relativos. Cuando hay una emergencia y las unidades de la zona no pueden cubrirla, va la que esté disponible”, aseveró el médico.

Pese a arrancar la conversación con El Atlántico con un reconocimiento parcial de los dichos de los delegados de ATE, Rodríguez sostuvo que “no hay peor mentira que una verdad a medias”. Lo dijo en relación a la “magnitud inexacta” de la denuncia del sindicato. “Porque estas cosas alarman a la gente y no son ciertas. Lo real es que hay algunos inconvenientes, pero así y todo el servicio está garantizado”.

Tal y como señaló el médico, “la Zona Sanitaria VIII no cubre todo General Pueyrredon”. “El Municipio tiene contratado a dos empresas privadas que atienden las zonas 1 y 2 -casco urbano- mientras que la zona 3 –periurbana- le corresponde a la Provincia. Así y todo, el número de ambulancias fijas que determina Cardio o Vital no son menos de dos y el convenio estipula hasta seis y cuando las empresas no pueden cubrir en su zona, las asiste otra”, completó Rodríguez, no sin advertir que el arreglo de las ambulancias se demoró “por las inundaciones en La Plata que afectaron también al Ministerio de Salud”.

SOBRE CONDICIONES DE TRABAJO

Desde ATE, además del problema de ambulancias, denunciaron malas condiciones laborales y precarización en la contratación de cuatro trabajadores de la cabina del 107.

Al respecto, tras advertir la veracidad de estas quejas gremiales, Rodríguez comentó: “El caso de los radioperadores está en vías de solución. Estuvieron entre 18 y 20 meses con una beca y no pudieron ser nombrados por un decreto que el año pasado prohibió la asunción de administrativos. Por eso pasaron el verano con becas del SAT. Pero hace un rato entregamos nuevamente los cuatro expedientes al Ministerio para regularizar la situación de los trabajadores. Esperemos que sea pronto”, expresó el titular de la Zona Sanitaria.

Por último, y en relación a las quejas por las condiciones laborales, el funcionario bonaerense indicó: “Al lado de donde funciona el Cucaiba, hay un espacio con dos habitaciones, una sala de estar, un baño y una cocina. Desde que llegamos a la gestión, reconociendo que el lugar no es el mejor, pintamos, cambiamos colchones, arreglamos puertas y persianas, instalamos el gas y pusimos calefactor. Y estamos proyectando un traslado de la sala de estar a un lugar más cómodo”.

“Esperamos tener novedades a la brevedad. Y pedimos también que mientras tanto el lugar sea cuidado. A veces no da la sensación de que no lo está”, disparó.

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