Cobos ingresó al despacho de Gioja a las 10.42 junto a Laura Montero, legisladora nacional de su riñón, y salió a las 11.25. Fueron 43 minutos de reunión, con saludo y despedida sin la tradicional licencia para posar ante los flashes como sucede cada vez que una personalidad del Gobierno Nacional hace pie en San Juan.
Cobos ingresó al despacho de Gioja a las 10.42 junto a Laura Montero, legisladora nacional de su riñón, y salió a las 11.25. Fueron 43 minutos de reunión, con saludo y despedida sin la tradicional licencia para posar ante los flashes como sucede cada vez que una personalidad del Gobierno Nacional hace pie en San Juan.
Inclusive, al término del encuentro, hubo maniobras para no cruzarse y evitar algún disparo rápido que registrara la escena. Sin compañía sanjuanina, Cobos salió de la reunión y cuando la prensa abandonó los puestos de vigilia para entrevistarlo, Gioja partió rápidamente por la parte trasera hacia un acto en el departamento Albardón.
Cobos aseguró desconocer por qué no hubo foto. Desde Casa de Gobierno dijeron lo mismo.
Los dos tuvieron varios encontronazos como gobernadores y las diferencias se agudizaron con el histórico "voto no positivo", pero el mendocino las minimizó ayer. Dijo que nunca hubo mala relación, que no sintió el efecto de estar en una vereda opuesta y cuando le preguntaron de las potenciales aspiraciones presidenciales del sanjuanino, aseguró: "es bueno que de Cuyo salga algún día un presidente". Como se prestó a confusión porque él también suena para pelar por ese cargo, aclaró: "yo lo decía por el sanjuanino
El gobernador también le quitó dramatismo al encuentro, pero se encargó de poner algo más de distancia. Aseguró que sentía la obligación institucional de recibirlo por ser el vicepresidente y, aunque lo definió como "un amigo", aclaró que "no coincidimos en un montón de cosas".



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