El secretario de Seguridad habló con 0223 sobre la causa judicial en la que está imputado. Advirtió que “no se trata de un hecho ligado a la falta de transparencia” y defendió su accionar.
En esa línea, el funcionario municipal precisó que dio todas las explicaciones que la Justicia requirió, donde aportó “fundamentos veraces y comprobables”, en cuanto a que el local comercial de Garay 1219 fue clausurado por el Municipio “porque la habilitación estaba vencida y porque la declaración jurada presentaba irregularidades”.
Además, Alveolite puntualizó que la denunciante María Cristina Calligaro y su marido “ocupan sin derecho la vivienda sita en Garay y Alvear”, donde construyeron “un local en el garaje de la propiedad, el cual no tiene planos de obra aprobados”.
El secretario de Seguridad indicó también que “son falsas y maliciosas las afirmaciones respecto al ingreso violento del personal municipal” y remarcó que la investigación que se abrió por esa cuestión “fue archivada por la fiscalía”, aunque sigue la causa por “abuso de autoridad” y “falsedad de instrumento público”.
“Igualmente de mal intencionadas y falsas son las atribuciones de hechos de corrupción, motivos que darán lugar al inicio de acciones legales contra quien lo ha afirmado. Esta es la única verdad, y se puede corroborar con las pruebas que posee la justicia”, añadió.
Alveolite insistió en que el comercio fue “irregularmente habilitado” pues obtuvo el permiso “de forma amañada y con voluntad de transgredir las normas”.
“Es cierto que controlando la venta de alcohol ilegal, entrando a los desarmaderos, actuando contra la trata y la explotación sexual, en el control de la nocturnidad, entre otras acciones, hemos molestado a los que cometían esos delitos o infracciones y muchas veces se nos ha querido atacar por eso”, concluyó.

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