Álvaro Diago: “Con los propietarios del Shopping se apuesta a hacer sinergia”

Álvaro Diago: “Con los propietarios del Shopping se apuesta a hacer sinergia”
Asegura que la cadena, con 4.500 hoteles en todo el mundo, ya promueve globalmente a Mendoza como destino, el tercero de sus eslabones 5 estrellas en el país. Con 33% de ocupación promedio, apuesta al turismo corporativo y al casino para despegar.
Para Alvaro Diago (60) es la primera visita a Mendoza con el flamante Hotel Intercontinental levantando vuelo, como le gusta decir. Varias veces usará la metáfora el COO (Chief Operating Oficer, o Presidente de Operaciones) del grupo IHG, al comparar al cuarto 5 estrellas del Gran Mendoza con un Boeing que “hay que poner a 35 mil pies de altura”. Una analogía que no elude con el casino, “una de sus alas”.

-Su CV acredita experiencia en acuerdos con desarrolladores de todo el mundo ¿Cómo cerró trato para que IHG desembarcara en Mendoza?

-Nuestro director de Desarrollos, Salo Smaletz, tuvo la oportunidad de conocer a Pablo Goldsier (vicepresidente de KLP) y allí comenzó el contacto. Aprovechamos que nuestro director para América estuvo en la Argentina hace aproximadamente un año y medio, y aquí estamos.

Creo que ellos entienden los valores de la marca para globalizar al destino, que en un hotel de esta envergadura son esenciales. Lo reconocen porque han tenido experiencias con marcas internacionales (NdR: Garfunkel también opera con la cadena Meliá).

-Más allá, ¿qué inclinó la decisión de poner el nombre?

-Creemos en el negocio turístico y hotelero de Argentina, de hecho estamos en Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, y en abril abrimos en NorDelta. Se dio la buena suerte que este hotel es uno de altísima calidad: “Pueden llevarlo fuera del país y sería un hotel del primer mundo”, dije a los dueños.

-Ya en marcha, ¿a qué apuestan para diferenciarse?

-Aquí se consolidó el destino del centro comercial (Mendoza Plaza Shopping). En Intercontinental tenemos varios ejemplos similares que han sido un éxito. Los complejos multipropósito como éste, o de parques residenciales, de oficinas, son el nuevo modelo de hotelería, donde los riesgos se minimizan con la integración de elementos: yo vivo y trabajo aquí, cruzo la calle y lo tengo todo...

No hay dudas de que con los propietarios del Shopping se apuesta a hacer sinergia y van a mejorar todo su entorno. Obviamente, hay un elemento importantísimo como el casino. Es una belleza. Junto al área para congresos, inigualable fuera de Buenos Aires, le da un beneficio competitivo.

-A propósito, ¿cómo proyectan 2011 con él?

-El casino es un ala del avión. La restante es el centro de congresos. Va a jugar un rol importante: si asisten mil personas a un congreso la oferta de juego se conecta.

-¿Su evaluación posapertura?

-Volviendo al ejemplo, es como un Boeing 747 que sale de la línea de producción. Ya abrió y hay que ponerlo a volar a 35 mil pies de altura; para eso se está conjugando una serie de elementos con el equipo de marketing y ventas, asegurarnos de que el hotel está integrado a la comunidad mendocina. Nos caracterizamos por ser una marca con experiencia internacional, pero su éxito se basa en “casarla” con lo local. No vendemos hamburguesas y papas fritas.

Nuestro cliente viene a disfrutar Mendoza, y en eso estamos: tenemos pilotos, tripulación, combustible, ahora estamos embarcando gente. Hay quienes me dicen: “Álvaro, tengo que ir a Mendoza”, algo así como decir “No puedo morirme sin conocerla”. Compararla con Cusco, o las Galápagos, esto es, un episodio o lugar del mundo donde tener una experiencia personal para toda la vida. En ese sentido, pretendo hacer la reunión de nuestros directivos aquí, unas 200 personas, para que conozcan el destino y luego lo promuevan.

-Ese “maridaje” entre local y global, ¿tendrá que adaptarse?

-Diría que no nos equivocamos en este modelo. Ciudades como Mendoza necesitan marcas globales para promoverse internacionalmente. La provincia empezó a aparecer como destino con Intercontinental, antes no lo estaba, salvo por lo que podía hacer la competencia. Con 4.500 hoteles, somos la cadena más grande, ya está en todos nuestros globalizadores.

-¿Hay otro eje de promoción?

-Piense en cualquier marca importante y no se equivocará, porque tenemos acuerdos con todas. Tenemos 60 millones de socios en un club de lealtad que genera 40% de nuestros ingresos. Cuando quieran cambiar sus puntos por estadías, empezarán a buscar destinos desconocidos para ellos, como Mendoza. Alianzas tenemos muchas, con aerolíneas y organizadores de convenciones. Hay un trabajo grande por hacer.

-¿Y para turismo corporativo?

-Sin duda es una alternativa fuera de lo que ofrece Buenos Aires. Con 4 mil metros cuadrados entre salas y foyer, un congreso puede llenar todos los hoteles de la ciudad. (NdR: el hotel tiene 11 salas en total, la más grande con capacidad para 1.400 personas). Además, el turista quiere complementar Buenos Aires con otro destino, y así crecen los paquetes.

-¿Cuál es el nivel de ocupación actual y cuánto representa el segmento corporativo?

-Suele ser como un acordeón, pero estamos en un promedio del 33%. La participación es de 50/50, pero el corporativo tiende a crecer.

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