Desde su concepción, la empresa Aluar fue gestada con una visión geoestratégica, por ello Puerto Madryn fue el lugar elegido para su promoción y desarrollo inicial, y el crecimiento sostenido posterior. Ubicada ante la presencia de un puerto de aguas profundas que posibilitara la recepción de materias primas y el embarque de los productos destinados al mercado externo y, la cercanía a una fuente de energía, importante insumo en el proceso de fabricación del aluminio, Aluar se ha convertido en una empresa insignia de la evolución del sector industrial, con permanente innovación, generación de empleo genuino y estímulo al conocimiento.
En este nuevo aniversario, tras cuatro décadas de labor constante, el ingeniero Eduardo Ricci, director industrial de la productora de aluminio, destacó que “por delante se presentan nuevos, importantes y difíciles desafíos, y esta es una oportunidad de encontrar en nuestra ya prolongada trayectoria la fuerza e inspiración para superarlos, con el empeño y vocación con que Aluar alcanzó la condición del presente”, dijo al señalar que a través de cuarenta años de labor se observan logros significativos y que el valor más importante de la empresa es saber que han sido partícipes activos de “cambios en la región”.
El balance general que realiza Ricci es positivo, al asegurar que en cada uno de estos cuarenta años de trabajo, Aluar ha ganado prestigio a nivel nacional e internacional en cuanto sus productos, y particularmente ha desarrollado estrategias que permitieron mejorar los procesos con permanente innovación tecnológica y gestión de calidad.
“Hemos generado conocimiento en la industria a nivel nacional y también internacional y, a la vez, hemos aprendido mucho”, señaló Ricci, al manifestar que “nos abrimos al mundo y alcanzamos sus estándares para formar parte de aquellos que compiten en los contextos más exigentes. Por supuesto, el crecimiento no fue siempre constante, pero la seriedad y el esfuerzo sostenido en los momentos difíciles nos han llevado a lo que somos hoy: una compañía argentina, una industria arraigada en la Patagonia, con altos estándares de desempeño y un permanente compromiso con la comunidad de la que formamos parte”.
En un análisis sobre el escenario actual, Ricci asegura que desde sus inicios y tras cuatro décadas de labor constante y creciente, Aluar ha generado empleo a cerca de cuatro mil personas en forma directa, y mediante el desarrollo de las potencialidades de la comunidad, se ha posibilitado que en la ciudad más de diez mil familias se hallen indirectamente vinculadas, de una u otra manera, a la actividad de la planta productora de aluminio. “La continuidad y seriedad con que Aluar desarrolló su actividad, potenció efectos beneficiosos”, resaltó el ingeniero Ricci.
“En estos años, se generaron comercios, se crearon numerosas empresas de servicios, se multiplicó la actividad portuaria, se desarrolló la infraestructura. En definitiva, se movilizó la economía de la ciudad”, remarcó el responsable de la planta productora de aluminio, al reflexionar sobre el impacto multiplicador que Aluar ha tenido en la comunidad.
De hecho un dato destacable es que muchas de las empresas proveedoras de bienes y servicios de la empresa de aluminio, pudieron expandir sus horizontes como resultado de ese efecto multiplicador, accediendo a otros mercados y creando “un círculo virtuoso de crecimiento y desarrollo”.
“Gracias al aporte de un componente humano entusiasta que eligió nuestra región por opción de vida, hemos sido actores no sólo de los ciclos de producción, sino también del desarrollo comunitario, mediante la participación en organizaciones vecinales, cooperadoras, instituciones culturales y sociales, clubes, escuelas, universidades, entre otras”, manifiesta Ricci, al tiempo que agregó que “resulta tangible hoy el efecto beneficioso de desarrollo que tuvo su hito inicial y precursor hace 40 años en la radicación de Aluar en Puerto Madryn. Con ella, se dio inicio a un proceso que realizó una enorme contribución a la transformación de esta querida ciudad, para convertirla en un destacado polo de desarrollo humano y económico que, sin lugar a dudas, será seno de crecimiento para las generaciones venideras”, auguró el ingeniero Ricci.
Conocimiento, gestión y desarrollo
Producto de un elaborado proceso y en busca los más altos estándares, desde hace más de 10 años Aluar cuenta con un Sistema Integrado de Gestión (SIG), certificado por un ente externo, conforme a los requisitos establecidos por las Normas ISO9001 (calidad), ISO14001 (medioambiente), OHSAS18001 (higiene y seguridad en el trabajo), ISO/TS16949 (calidad para proveedores de la industria automotriz) e IRAM17550 (gestión de riesgos). Contar con esta herramienta de gestión permite estar hoy a la altura de las circunstancias y tener una participación activa en los mercados internacionales.
Las normas promueven y plantean a las organizaciones certificadas, el compromiso con la mejora continua. Se trata de implementar y sostener un sistema de procedimientos que asegure, con acciones y hechos concretos y verificables, que la empresa aprende en forma sistemática y que es capaz de satisfacer, en forma sostenida en el tiempo, los requerimientos de todos sus clientes internos y externos, con mayor efectividad y eficiencia en cada ciclo económico. El alcance del SIG se aplica en forma explícita al cumplimiento de las regulaciones ambientales así como de higiene y seguridad en el trabajo.
A lo largo de cuatro décadas y desde su formación como empresa, Aluar ha forjado un atributo reconocido internacionalmente: su confiabilidad. Ello responde al permanente respeto de los acuerdos con clientes y proveedores, permitiéndole acceder a los mercados más exigentes del mundo, en cuanto a la calidad de productos y servicios, así como a las certificaciones de los más elevados estándares de calidad.
Los desafíos por venir se fundan en las demandas del mercado nacional e internacional, en un contexto donde todo requiere de cambios permanentes y creciente competitividad, y en ese marco, las autoridades de Aluar, aseguran que la solidez de la trayectoria es la base que los impulsa e inspira para el desarrollo.
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