La obra de pavimentación de Demetrio Gómez obliga a usar las calles alternativas, que son de tierra y están intransitables por las lluvias. Reclaman al municipio trabajos de mantenimiento.
La sucesión de tormentas convirtieron las calles de tierra de Alto Verde en un lodazal. Los vecinos tienen muchas dificultades para llegar a sus casas y se complica la circulación de la Línea 13.
“Esta semana, los colectivos sólo llegaban hasta la bajada del asfalto, por que las calles de tierra están intransitables, y ahora hasta la vecinal. La gente que vive en La Boca tiene que caminar más de 3 kilómetros para llegar a su casa”, contó Daniel Demarchi, presidente de la vecinal, en diálogo con El Litoral.
La obra de pavimentación de la calle Demetrio Gómez —el eje del barrio— comenzó a principios de noviembre y tiene un plazo de 12 meses, con un presupuesto de casi 30 millones de pesos. Cuando comenzaron los trabajos, los vecinos pidieron trabajos complementarios en las calles alternativas —que son de tierra— para minimizar las complicaciones propias del corte de tránsito.
También se planificó que la Línea 13 cambie su recorrido en el sector de obra y circule por las calles Aníbal Bustamante, Roberto Galarza, Padre Bunting, Aristóbulo Quiroz y Demetrio Gómez.
“El problema es que el municipio no hizo las obras ni tampoco trabajos de mantenimiento y ahora las calles son un desastre”, insistió Demarchi. El vecinalista está preocupado porque la obra de pavimentación acaba de comenzar, y encima los pronósticos advierten que el verano va a ser muy lluvioso por el fenómeno de El Niño.
“Como los vecinos no podían circular por las calles, algunos comenzaron a transitar por la defensa y los inspectores los multaron”, contó. Es una situación que está lejos de ser la ideal, porque hay una creciente en la cuenca del Paraná y es clave preservar el estado de los terraplenes del barrio.
A la vecinal también le preocupa la situación de las calles, en los días posteriores a las lluvias, ante la posibilidad de que tengan que entrar los bomberos, una ambulancia o la misma policía por un caso de inseguridad. “La verdad es que quedamos aislados”, concluyó Demarchi.
Comentá la nota