Los papeles de la deuda rinden entre el 10% y el 14% anual en dólares. Los expertos afirman que el riesgo de default es mínimo. Los bancos ofrecen opciones financieras para que el ahorrista no pierda la carrera contra los precios. Recorrida por la City.
Otra posibilidad que ofrecen los bancos son los fondos comunes de inversión. Los hay de distintos niveles de riesgo, pero incluso los más conservadores mantienen el valor de lo depositado. Otra alternativa menos líquida, pero también rendidora, son los fideicomisos inmobiliarios.
Para que la inflación no se coma los ahorros, los argentinos tienen que optar por colocaciones financieras por fuera del tradicional plazo fijo. La tasa de interés promedio representa la mitad de la inflación; por ese motivo su rendimiento real es negativo.
Hay opciones que permiten conservar el valor de los ahorros, y en la mayoría de los casos incrementarlo, sin acudir al refugio histórico de atesorar dólares bajo el colchón.
La alternativa estrella es un bono corto, a un año, en dólares. Los títulos públicos a corto plazo rinden entre el 8% y el 10% anual en moneda dura. Uno de los más recomendados en la City es el Boden 2012, que da el 10% de interés en dólares. Otros papeles similares son los Bonar V, también en dólares, que son a corto plazo (vence en 2011) y su interés ronda el 9 por ciento.
El analista de la consultora financiera Maxinver, Julián Siri, aseguró que para inversores pequeños (de hasta 10 mil pesos), otra buena opción es el Boden 2015 en dólares. "Este papel rinde más que la inflación y es bastante líquido", calificó el analista. Si el inversor quiere recuperar su dinero, puede venderlo fácilmente en el mercado. El economista recalcó que aquellos ahorristas que priorizan la liquidez también podrían optar por un bono Bogar. En cuanto al mercado bursátil, el analista dijo que "no solemos recomendar acciones, ya que en el mercado local a las que mejor les va son las de los bancos y, por la composición de sus carteras, su rendimiento está atado al de los bonos".
Los fondos comunes de inversión tienen la ventaja de que al estar compuestos por distintos tipos de activos, sortean mejor la elevada volatilidad del mercado. Dentro de un fondo se combinan acciones, bonos y en algunos casos monedas extranjeras. El inversor compra una cuotaparte de ese fondo y se garantiza una cartera diversificada. Los hay de distintos niveles de riesgo, desde los más conservadores y menor rendimiento hasta los más volátiles y mayores tasas de interés. Para los pequeños inversores se recomiendan los de menos riesgo. Los intereses que dan estas colocaciones varían según el banco. Pero en promedio el arco de rendimientos va del 10% a más del 100% los más arriesgados.
En la City se pusieron de moda los fideicomisos inmobiliarios. "Es una opción atractiva para invertir indirectamente en el mercado productivo", apuntan. Funcionan como un fondo de inversión donde una cantidad de aportantes financian un proyecto inmobiliario. La desventaja es que suelen ser a mayor plazo y es más difícil retirar el dinero.
Conclusión: para ganarle a la inflación no hace falta ser muy arriesgado sino buscar la opción que se adapte al perfil de inversor.
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