Sanciones y clausuras a bares y boliches suelen derivar en enmarañados procesos administrativos y judiciales. Ya se aplicaron 87 clausuras en lo que va de este año. También se retiró definitivamente una habilitación en la zona de Alem.
No obstante, tras las cifras que la Municipalidad suele difundir periódicamente respecto de este accionar de control, existen continuos desacuerdos y litigios que tienen como protagonistas a comerciantes, inspectores, funcionarios, jueces, vecinos y abogados.
Buena parte de las acciones emprendidas por el municipio para tratar de encauzar la actividad nocturna en la ciudad, fueron y aún hoy siguen siendo objeto de inagotables cuestionamientos, con presentaciones administrativas y judiciales que, cada tanto, obligan a la gestión del intendente Gustavo Pulti a defender su política y a cruzar a quienes violan las normas y ponen en tela de juicio -con argumentos legales de distinto tenor y solvencia- el modo en el que se lleva a cabo la tarea de inspección.
En lo que va de 2010 el municipio ya hizo 2.700 actuaciones en locales de esparcimiento nocturno verificando que los comercios no excedan la capacidad de público permitida, se ajusten al rubro para el que fueron habilitados o cumplan con las normas edilicias y de seguridad.
Como resultado de este despliegue, según la Subsecretaría de Control, se llegó a establecer un total de 257 infracciones y la imposición de medidas más duras, como 87 clausuras y haberle retirado la habilitación a un local. Se trata de La Mula Plateada, un conocido bar de Alem en el que solían realizarse shows musicales, al que se obligó a cerrar luego de que fueran constatadas reiteradas infracciones.
Estos son los resultados más concretos exhibidos por la comuna para reivindicar la sistemática tarea con la que se trata de poner orden en la actividad nocturna de la ciudad. Si bien el municipio considera que su accionar está arrojando buenos resultados, existe en torno a estos controles una inocultable controversia que se manifiesta cada vez que un bar clausurado logra reabrir sus puertas mediante amparos judiciales o los juzgados de faltas, la Justicia ordinaria y los despachos del municipio tramitan las objeciones de los empresarios contra la tarea de los inspectores y los bomberos.
Lo cierto es que en la mayoría de los casos, los resultados de esas acciones terminan siendo favorables a las autoridades. Pero en el camino "terminan generando un beneficio inmediato para algunos comerciantes" y una "pérdida de tiempo y dinero" para el Estado, le aseguraron a LA CAPITAL fuentes ligadas a defender al municipio en varios de los litigios entablados contra la comuna en los últimos tiempos.
"No hay pelea" con los dueños
Aun cuando existan evidentes fricciones entre la Municipalidad y los comerciantes, el subsecretario de Control, Adrián Alveolite, rechazó la posibilidad de describir a la situación como una "pelea" entre las autoridades municipales y los empresarios de la noche. Aseguró que por el contrario "existe un diálogo constante" y conformidad con los resultados. "Notamos que poco a poco los empresarios van modificando su actitud, porque admiten que deben funcionar respetando las normas. Ya hay muchos que entienden que haber trabajado durante años incumpliendo las normas no les da el derecho de seguir haciéndolo", aseguró.
En el transcurso de este año, la sanción más dura aplicada por la comuna fue recibida por La Mula Plateada, a la que se le retiró su habilitación de manera definitiva tras haber recibido 6 clausuras en un lapso de 9 meses.
"Se llegó a adoptar esta medida por recomendación de la Dirección de Bomberos y por haber verificado graves violaciones y reincidencias", precisó el funcionario.
Según dijo, entre las faltas más recurrentes, se registraron excesos en la cantidad de público, insuficientes medidas de seguridad y la organización de recitales sin que se cumpliera con la ordenanza 14.000, que es la que regula la realización de espectáculos.
Las 87 clausuras impuestas por el municipio durante este año estuvieron en la mayoría de los casos vinculadas a las mismas causas. La principal fue la violación del factor de ocupación, una disposición mediante la cual los Bomberos determinan cuánta gente puede permanecer en el interior de un local.
A lo largo de los últimos meses, llegaron a registrarse casos en los que se constató que dentro de los negocios había hasta un 300% más de gente que la permitida.
En la lista de locales clausurados por esta razón, figuran los más conocidos bares y pubs de Alem y boliches de otras zonas de la ciudad.
Pero lo cierto es que lejos de haber sido aceptadas por los titulares de los locales, en ocasiones estas medidas dieron lugar a una voluminosa cantidad de acciones legales.
Un claro ejemplo de ello, es la situación que hoy existe en torno a Bar Barnon, ubicado en Alem 3728, propiedad del ex presidente de la Cámara de Bares de la calle Alem, Pablo Villar.
Según le explicó Alveolite a LA CAPITAL, este local se encuentra en infracción debido a que tiempo atrás se realizó una ampliación modificando su estructura para incorporar algunos metros cuadrados en el sector del ingreso.
Esto que dio lugar a que su habilitación dejara de ser válida. "El comercio alteró su superficie por lo que la habilitación que tenía ya no le sirve y debería solicitar una nueva. Pero el problema es que hay en vigencia una norma por la cual se suspendieron esta clase de trámites en la zona. Por eso para que este bar funcione, su dueño debería deshacer la obra para que el local vuelva a tener su estructura original", dijo el funcionario.
Lo concreto es que el caso derivó en una controversia legal en la que comuna ya obtuvo varios pronunciamientos a su favor, pero todavía no terminó. Según explicó Alveolite, el propietario ya fue notificado por el municipio del rechazo de dos presentaciones administrativas.
Pero según pudo saber LA CAPITAL, la polémica siguió en los juzgados en lo Contencioso y Administrativo Nº1 y Nº2, cuyos titulares también se negaron a levantar las infracciones, ratificando que la habilitación del local no es válida por haber cambiado su estructura.
Lo cierto es que el último fin de semana Barnon fue nuevamente clausurado por la comuna.
Primero el viernes, bajo el argumento de que justamente su superficie no se condice con los planos habilitados.
Pero gracias a un amparo judicial el local reabrió el sábado y volvió a ser clausurado, esta vez, por no cumplir con la normativa de seguridad.
La vía de los amparos
Dentro de la conflictiva relación entre la comuna y los comerciantes de la noche, se advierte por lo general la misma reacción ante las clausuras realizadas durante los fines de semana, en especial, los fines de semana largos. Frente a la aplicación de estas sanciones, los empresarios recurren a la justicia argumentando que por haber sido infraccionados en días en los que los juzgados de faltas están cerrados, ven cercenados sus derechos a trabajar.
Es así como, en la mayoría de los casos, se levantan las clausuras impuestas por exceder el factor de ocupación.
Se trata de resoluciones que no ponen en cuestión los motivos de las sanciones impuestas por la comuna o los Bomberos, pero permiten que los locales igual abran sus puertas, reciban a su clientela y facturen.
Anteayer y tras un fin de semana en el que hubo casos de esta naturaleza y una gran cantidad de infracciones, el secretario de Gobierno, Ariel Ciano, trató de dejar en claro que pese a la reticencia de algunos a aceptar los controles y las sanciones la comuna profundizará su tarea.
Incluso advirtió que el Ejecutivo está dispuesto a retirar otras habilitaciones.
Algunos titulares de locales "deben replantearse de qué lado quieren estar, dentro o fuera de la ley, a favor de la seguridad de la gente o contra la gente", subrayó.
Puntos salientes
* 107 actas contravencionales se labraron este año en el corredor nocturno Alem.
* 34 clausuras se realizaron desde enero en bares y pubs de esa zona.
* 15 de las clausuras efectuadas este año en Alem se aplicaron por desarrollar actividades no permitidas, como fomentar el baile u organizar espectáculos.
* 19 de las clausuras en Alem se dispusieron por violar el factor de ocupación.
* 132 actas contravencionales se efectuaron en locales nocturnos ubicados fuera del corredor nocturno de Alem.
* 43 fueron las clausuras aplicadas en comercios ubicados fuera de esa zona.
* 12 de ellos obedecieron a un exceso en el factor de ocupación



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