El martillero Diego del Valle analizó el presente del mercado. Desde el cepo, la compraventa cayó un 36%. Los alquileres están sujetos a la inflación y eso pone en duda a los propietarios.
Y es que a su entender, las consecuencias de la inflación actual no están tan lejos de lo ocurrido entonces. Lo cierto es que los alquileres sufrieron importantes aumentos en relación al año pasado y no se descarta que debido a este mismo proceso inflacionario, los valores puedan o deban ser reajustados más de una vez en este año.
Hoy, en este sentido, el sector inmobiliario tiene una misión: convencer al propietario de “una realidad”, que implica que “también el inquilino gana un determinado sueldo y tampoco los alquileres se van a poder aumentar mucho más, porque no va a haber mercado, porque no lo van a poder pagar”.
Pero no solo eso, sino que además esa eventual reducción del mercado se genera en un momento en el que Mar del Plata ganó “algo positivo” de los últimos dos años de una de las peores caídas del mercado: “al no venderse tanto en estos años, entró mucha oferta de alquiler, por lo que el stock era importante y esto permitía que el valor de los alquileres se acomodaran”.
A su vez, Del Valle repasó que en el mercado de alquileres se manejó una inflación desde un 20 y hasta un 30% en contratos de 24 meses. Pero al mismo tiempo advirtió que “si tenemos que pasar esos números, está muy complicado”.
A dos meses del inicio del 2014, los precios para los alquileres por 24 meses no están del todo claros. Hay un margen, pero en las inmobiliarias hay también un abanico importante de valores.
A modo de referencia, un departamento de 1 ambiente oscila en Mar del Plata entre los $1700 y los $2000; aquellos de 2 ambientes, entre $2000 y 2500; tres ambientes, de $2500 pesos en adelante; mientras que el alquiler de los chalets, se ubica de $4500 en adelante.
La recesión del mercado está a la vista. Sobre todo desde que se anunció semanas atrás la devaluación, los propietarios “empezaron a esperar un poco antes de decidir vender”.
Esto, luego de un diciembre que marcó el cierre de “un segundo año de consecutiva caída”, ya que la cantidad de escrituras del 2013 “es la más baja tanto en Capital desde 1998 como aquí en General Pueyrredon desde que hay registro”, analizó el martillero.
En números, la caída resulta matemática. Hasta el 2011, es decir hasta que entró en vigencia el cepo y lo que Del Valle define como “la locura del dólar paralelo”, en el partido de General Pueyrredon “se hacían en promedio mensual unas 1050 escrituras”.
En 2013, el distrito tuvo un promedio de 683 escrituras por mes que -al igual que en el 2012-, “marcó una caída del 36% desde que se anunció el cepo”. Los números marcan una realidad.
La proyección a corto plazo no es la más alentadores de parte de los operadores locales del sector inmobiliario. Y el martillero consultado se encargó de señalarlo: “Con cambios así en las reglas de juego, una devaluación de un día para el otro y como un dólar oficial que te lo marcan según el ahorro… el camino va a ser le mismo”.
Esa proyección cambió, fundamentalmente desde la devaluación. Antes de ello, la mirada era otra. “Estábamos alentados y esperanzados de que se había llegado a un piso en cantidad de operaciones. De ahí solo se podía subir”, contó Del valle, pero la realidad marcó otra cosa y el nivel de consultas en enero cayó. De hecho, “fue peor que el del año pasado”.
Y debido a los 22 años que el martillero lleva en el mercado, no tener reglas de juego claras, “sin dudas afecta y se siente”. Y a partir de las similitudes numéricas con la situación de fines de los ’90, para Del Valle está claro que una vez más, “el problema no es económico; el problema es político”.
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