Los alquileres de locales comerciales en el sector de la Villa Díaz Vélez han registrado aumentos que alcanzan el 25%, en comparación a la temporada 2011-2012 y la demanda es similar a la de años anteriores.
Los valores de los alquileres temporarios fluctúan de acuerdo a la oferta y la demanda. En este sentido, el agente inmobiliario Pablo Iglesias indicó que “de una cuadra a otra varían muchísimo los precios de los locales, pero el aumento con respecto al año pasado oscila entre un 20 y 25%”.
La demanda de alquileres en la Villa balnearia “depende mucho de los linderos y el estado del local pero en general es menor a la de otros años”, manifestó Sebastián Sarasíbar.
A modo de ejemplo, el martillero dijo que “un local destinado para kiosco de alrededor de 30 m2, con una tasación por capitalización de u$2 120.000, tiene una renta mensual que ronda los $5.000”.
Los consultados coincidieron en que “para esta temporada el Colegio de Martilleros estipuló un 20% de incremento en los valores”, mientras que “si se trata de alquileres a 3 años se contempla un aumento de entre un 20 y 25 % anual”.
Ante la inminente llegada de una nueva temporada de verano se especula que, a raíz del cepo cambiario, muchos turistas podrían volcarse a nuestras playas pero “la ciudad no presenta el mejor estado ni se la ha dotado de la infraestructura necesaria para atender a un turismo más exigente”, reflexionó Sarasíbar.
Pocos cambios
Por su parte, Iglesias indicó que desde su local “hemos hecho muchas renovaciones por lo que no habrá mucho recambio en los rubros, sólo varían algunos chiquitos”.
Si bien son requeridos salones sobre la Peatonal 83, se están retirando aquellos que requieren cierto tipo de inversión y la búsqueda se extiende más allá de la calle 4.
Al respecto, Sarasíbar consideró que “si se sigue potenciando el sector alrededor de la plaza se podría revitalizar la zona de la Galería del Centenario, que ya cuenta con locales interesantes en su frente”.
Para luego destacar que “desde hace unos años la tendencia marca aquello más vinculado con lo natural, se observan muchos locales abiertos en los alrededores de la playa y si hubiera más, se alquilarían”, aseveró Sarasíbar.
Comercialmente, la tradicional Peatonal 83 no tiene el brillo de otras épocas y, salvo algunas excepciones con locales muy bien presentados, no hay demasiada inversión; mientras que la calle 85 “no presenta el mejor estado para atraer inversiones pero sí he alquilado locales para gastronomía”, afirmó Sarasíbar.
Por su parte, Pablo Iglesias precisó que “no hay grandes modificaciones, la gente que alquila es siempre la misma, y no ha crecido la cantidad de locales”.
Vale indicar que los contratos por temporada, en la mayoría de los casos, se extienden hasta Semana Santa y “para hacer un contrato de tres años, la gente prefiere el centro, ya que en la playa aún hay un poco de reticencia, aunque depende del rubro”, sostuvo Sarasíbar.
Comentá la nota