“Los contratos se están pactando con algún incremento anual”, indicó el titular del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial Junín, Daniel Di Palma.
“Esta es una tendencia que se acentúa en el último tiempo, hay una gran demanda y la oferta es reducida. A través del trabajo que se viene haciendo desde las inmobiliarias se atiende la demanda en la medida de las posibilidades. En ese sentido trabajamos paulatinamente, pero hay un faltante de propiedades tipo, es decir de dos o tres dormitorios con cochera o cochera doble y patio en ubicación céntrica”, expresó Di Palma.
Asimismo, el dirigente martillero resaltó que “la gente, a nivel general, busca alquilar en base a sus actividades laborales, sin embargo es común que se alquile en cada barrio de Junín”.
Línea seguida, Di Palma consideró que “esta demanda alta de alquileres en el último tiempo tiene que ver con varios factores. Hay muchos chicos que vienen a estudiar de afuera y alquilan, eso conlleva a una gran demanda de propiedades en cercanías de la facultad. La instalación de la Unidad 49 hace también que haya una demanda por parte del personal que allí trabaja, igual pasa con los bancos. Se ha incorporado a la ciudad una gran cantidad de gente producto del crecimiento y desarrollo de la misma”.
“Hay estudiantes que ya han alquilado para este año, otros todavía no lo han hecho. Los valores de esos alquileres rondan entre los 1.800 y 2.500 pesos para departamentos de uno a dos ambientes. Ahora si pensamos en una casa tipo el precio varía entre los 2.500 y 3.500 pesos. Los contratos se pactan con algún incremento anual, esa es la valoración en este momento”, reveló Di Palma.
En la continuidad del diálogo, el entrevistado advirtió que “la ciudad ha quedado con un faltante, a lo que se suma el crecimiento que ha experimentado el país en los últimos meses”.
Transición
Por otro lado, al ser consultado acerca de la compra venta de inmuebles, el titular del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial Junín reconoció que la restricción cambiaria impuesta el año pasado derivó en que el sector deba atravesar un momento difícil.
“En un mercado dolarizado como era el nuestro, el vendedor pretendía obtener una valoración en dólares. Ahora se marcan dificultades en ese sentido, aunque el resto de las operaciones va teniendo una tendencia a la pesificación para poder darle fluidez al mercado. Estamos viviendo esa transición, con algunas dificultades ocasionadas por la disparidad entre el dólar oficial y el paralelo”, expuso.
“A la hora de cotizar una casa hay que tener en cuenta un montón de factores, no obstante hay propiedades tipo en barrios bien cotizados que oscilan entre los 450.000 y 700.000 pesos. Aunque hay variaciones que tienen que ver con factores múltiples como, ya dije. En las zonas de alto crecimiento el valor de los terrenos, por ejemplo, no es el mismo que el de sectores que se han desarrollado menos inmobiliariamente hablando”, completó Di Palma.
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