El Poder Ejecutivo no analizará por ahora el refinanciamiento del pasivo municipal. El intendente consiguió, no obstante, que la Provincia deje de cobrarle intereses anuales por unos $ 18 millones.
En el despacho estuvieron también el ministro de Seguridad, Jorge Gassenbauer; y el ex ministro del Interior y actual diputado, Osvaldo Jaldo. Había comenzado más tarde que lo previsto por una demora del intendente. Apenas llegó -acompañado por el subsecretario de Ingresos Municipales, Alvaro Contreras; y por el legislador Alfredo Toscano- se dirigió al despacho de Gassenbauer, donde esperó que Alperovich se desocupara.
Amaya era el último intendente que restaba firmar el “Convenio Fondo Fiduciario Sueldos y Obras”, más conocido como Pacto Social. Mediante esa herramienta financiera, la capital cede sus recursos coparticipables y la recaudación impositiva y, a cambio, la Provincia garantiza el pago de salarios y la concreción de obras públicas. La capital recibiría $ 609 millones para sueldos y $ 77,4 millones para obras.
Amaya salió de la convocatoria con una débil sonrisa, porque sólo consiguió en parte lo que había pedido en relación al pasivo municipal, de $ 500 millones. Había solicitado que el Gobierno replicara la iniciativa de la Nación para sanear las cuentas pendientes de las provincias: pagos en 200 cuotas, una baja tasa de (6%) y la eliminación del CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia). “Estoy contento, me eliminará el CER, que son $ 18 millones de interés. Es un avance importante”, celebró. Explicó que el CER (índice de ajuste diario elaborado por el Banco Central de acuerdo a la inflación) no se aplicaba en todos los empréstitos contenidos en la deuda, sino en algunos, como los bonos Consadep o Bogar. Reconoció que planteó el refinanciamiento, pero que no obtuvo lo que esperaba: “me dijo que lo vamos a ver para más adelante”. Alperovich había adelantado días antes que “analizaría el pedido.
La sucesión
Amaya evitó pronunciarse sobre una posible candidatura a gobernador. Agradeció que el lunes el mandatario haya resaltado que él sería un buen reemplazante: “no es el momento de hablar de un sucesor. La gente pide soluciones, es lo que nos tiene que ocupar hoy. Falta mucho para 2015”. Respondió también a las críticas por haber estado de vacaciones cuando fueron desalojados los ambulantes del microcentro. “Mi gente sabe los objetivos del municipio, funcionamos coordinadamente. Estuve permanentemente en contacto. No es que me desentendí”, concluyó.





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