El Gobernador reconoció que las críticas reflejadas en la prensa por la proliferación de basurales a cielo abierto en distintos puntos de la Capital y en sus principales accesos están justificadas. “Se nos han hecho críticas y es muy cierto. Yo la veo a la ciudad y está muy sucia”, disparó. Se lanzó un plan de limpieza.
El gobernador José Alperovich ayer reconoció que las críticas reflejadas a través de la prensa sobre la cantidad de basura que se amontona en distintos puntos de la ciudad, principalmente en sus accesos, son justificadas.
"Se nos han hecho críticas, y es muy cierto. Yo la veo a la ciudad está muy sucia, es una inmundicia", expresó de manera terminante el Mandatario provincial, en un tono que sonó a reprimenda hacia las autoridades municipales, encargadas de la limpieza.
Alperovich también apuntó sus críticas hacia la población: "Lo que pasa es que los vecinos no ayudan nada. Yo muchas veces camino por el canal a la siesta y veo que los vecinos salen y tiran la basura al canal, hace falta una mayor responsabilidad de ellos (los ciudadanos)", enfatizó.
De todas maneras, el Gobernador reconoció que "la principal responsabilidad fundamental es del Estado y vamos a hacer un trabajo muy fuerte para dejar limpia a la provincia", anunció.
Sobre este último punto, Alperovich encabezó ayer al mediodía una reunión de gabinete en la Casa de Gobierno donde se diseñó un programa de limpieza de los accesos a la ciudad Capital y al Gran San Miguel de Tucumán.
"Vamos a trabajar con todos los sectores, con todos los intendentes, con las reparticiones, la DAU (Dirección de Arquitectura y Urbanismo), con todos los equipos de la provincia para darle una limpieza a los accesos de Tucumán, porque la verdad que es una inmundicia cómo está la ciudad", insistió el Primer mandatario.
El plan de limpieza
De la reunión con el titular del Poder Ejecutivo participaron, entre otros, representantes de los municipios de Capital, Banda del Río Salí, Alderetes, Tafí Viejo y Las Talitas, junto a los ministros del Interior, Osvaldo Jaldo, de Desarrollo Social, Beatriz Mirkin y de la Producción, Jorge Gassenbauer, además del secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin.
Este último, en declaraciones a EL SIGLO, precisó que hoy mismo se iniciará un plan de limpieza, conjuntamente con los municipios del Gran San Miguel de Tucumán, "que se focalizará en los accesos y cruces de rutas, que es donde se detectó un mayor amontonamiento de basura".
Mirkin explicó que si bien la zona de la autopista de circunvalación, donde también hay varios basurales clandestinos, es jurisdicción de la Dirección Nacional de Vialidad, se encarará una limpieza con equipos de Obras Públicas y de Vialidad Provincial.
"Principalmente se trabajará sobre la costanera de Rio Salí, bajo los puentes Lucas Córdoba e Ingeniero Barros (camino al aeropuerto) y en cruces de rutas con puentes que es donde mayormente la gente va y vuelca basura", acotó el funcionario.
Según el secretario de Obras Públicas, "se hace una limpieza permanente en los canales Norte y Sur, pero la gente arroja basura todos los días, por lo que se reforzarán las tareas de limpieza y controles para evitarlo".
No obstante, consideró que "todo este trabajo, que implicará un gran esfuerzo, será en vano si no hay un cambio cultural por parte de la gente que está acostumbrada a arrojar basura en esos espacios públicos, porque esto va contra la salud, la estética y el turismo".
En este sentido, recordó que "hay aproximadamente mil carros tirados a sangre en Tucumán que son en parte grandes responsables de esta proliferación de basurales a cielo abierto". Por ello, Mirkin destacó que "paralelamente al trabajo de limpieza, se lanzará un plan de concientización y disuasión para evitar que la gente siga arrojando basura".
Además, el secretario de Obras Públicas anticipó a este matutino que "se analizará un plan para que se concentre la basura en algunos playones de la zona periférica para que luego la Provincia por sus propios medios pueda trasladarla hacia los predios de disposición final de los residuos".
Finalmente, Mirkin advirtió que "es imposible sostener un trabajo de esta naturaleza por mucho tiempo si no hay un acompañamiento de la sociedad. Mantener limpios estos espacios públicos requiere de un cambio cultural de la ciudadanía", recalcó.
Un verdadero flagelo social
Para tener una idea de la magnitud del problema sanitario y ambiental que padece la ciudad como consecuencia de la desaprensión de los vecinos, desde el Municipio capitalino informaron que durante lo que va de 2011 se limpiaron más de 2.500 espacios en distintos puntos que fueron utilizados como "microbasurales" a cielo abierto.
Las autoridades explicaron que en las estaciones de primavera y verano se incrementan los basurales clandestinos, los que generan focos infecciosos, debido a que durante esos meses en los hogares suelen, generalmente, retirarse los residuos que se acumulan durante las otras estaciones del año. Además, advirtieron que incluso el corte de césped o tareas similares generan más residuos, ya que debido a las precipitaciones las malezas crecen más en verano. Por este motivo, desde la Dirección de Higiene Urbana municipal exhortaron a los habitantes de la ciudad Capital a no arrojar residuos a la vía pública, proponiendo, en cambio, que la basura sea depositada en cestos y contenedores, que se espere el paso del recolector y que se evite entregar los deshechos a transportes no autorizados.





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