Agentes de la comisaría Segunda allanaron una vivienda que funcionaba como un consultorio médico. La diligencia se dio en el marco de una denuncia que tomó Fiscalización Sanitaria durante el mes de marzo y que formalizará esta semana ante la Justicia
Fuentes judiciales informaron que los uniformados se apersonaron en unos dúplex de la calle Del Michay 620, más precisamente en la casa 3, donde funcionaría el consultorio de una mujer identificada como Luciana Suárez, licenciada en medicina. La puerta del inmueble estaba cerrada y no había nadie, motivo por el cual se convocó a un cerrajero que abrió la puerta y los uniformados requisaron el lugar.
La medida arrojó resultados positivos debido a que se secuestraron jeringas, recetarios, sello de la profesional y una bolsa con semillas que, a ciencia cierta, se desconoce si eran utilizadas en los tratamientos terapéuticos.
Si bien la presentación fue realizada por la doctora María Eugenia Morandino esta semana, el caso tiene larga data. Surge de las manifestaciones de una mujer, que denunció en marzo ante Fiscalización, que el 28 de febrero la doctora Suárez la había atendido y, a su vez, le había proporcionado una medicación que le generó una serie de secuelas en su salud.
La mujer se presentó en Fiscalización para contar lo sucedido y sobre todo, para especificar que esta profesional le había inyectado un líquido en la zona cervical que después derivó en otras afecciones. Allí, durante marzo, Fiscalización advirtió que la tal doctora Luciana Suárez no contaba con matrícula en la provincia.
Por tal razón se la denunció por el presunto delito de ejercicio ilegal de la medicina, por no contar con matrícula habilitante en Tierra del Fuego y por no tener ningún consultorio habilitado por el Ministerio de Salud para ejercer su profesión.
Esta supuesta médica atendería una vez por mes en Ushuaia, en el domicilio de la calle Del Michay que ayer fue allanado por efectivos de la comisaría Segunda, y cobraría 150 pesos la consulta.
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