Se habría encontrado ropa quemada perteneciente a la víctima.
En una construcción ubicada en el fondo de la casa -la cual pertenecería al padrastro del acusado, un empresario del transporte local- los investigadores se encontraron con que habían sido quemados en un patio prendas de trabajo, del tipo grafa azul, y otros elementos que no habían llegado a consumirse totalmente por el fuego. Los investigadores secuestraron un pantalón y una camisa de trabajo, un marco de anteojos y un cuchillo tipo faca.
Además, personal de policía científica levantó rastros en el lugar y ahora se deberá esperar el resultado de las pericias.
Díaz habría regresado a ese lugar luego de cometer el hecho el lunes cerca de las 6.30 y para deshacerse de las evidencias decidió quemar el contenido de la mochila que le habían robado a Salazar.
Luego fue visto por testigos en el barrio La Josefa, donde vive su madre, allí incluso le habría preguntado a una vecina sobre el asalto, "preocupado" por lo que había sucedido. A ella le pidió un bolso, porque según le dijo estaba por irse a Mercedes, Corrientes, a pedirle al Gauchito Gil.
En la mañana del martes, le pidió el auto a un conocido -un BMW- y se fue rumbo a Holt Ibicuy donde se mantuvo escondido. "Quédate allá, no vuelvas a Campana", decía una esquela que le envió un familiar que protegió su fuga. Pero cuando los medios digitales comenzaron a publicar el miércoles que había caído detenido el supuesto autor material, un familiar se comunicó con él y le dijo que era el momento de escapar a Mar del Plata. Allí lo esperaba su nueva pareja -vive en La Feliz-. En el camino, fue detenido por el personal policial.
Díaz está acusado de homicidio en ocasión de robo y hoy declarará ante el fiscal Daniel Marabotti.
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