Los investigadores de Robos y Hurtos, no pudieron hallar los autos denunciados en las seccionales, Segunda y Cuarta, de Capital y 24 de Rawson, pero encontraron otros dos con anormalidades.
Tras los robos de tres Fiat Duna, entre ellos el del Arzobispado de San Juan y otros dos particulares, en menos de un mes, pesquisas de la División Robos y Hurtos, comenzaron a buscarlos en los diferentes desarmaderos y talleres que funcionan en forma clandestina y que simulan ser agencias de autos para ocultar las maniobras. De ahí que, en la mañana de ayer y hasta pasado el mediodía, los investigadores, al mando del subcomisario Domingo Sombra, llegaron hasta el local ubicado en avenida España al 3120, Rawson, donde encontraron dos autos con anormalidades, entre ellos un Fiat Uno, con número de chasis y motor adulterado y un Ford Fiesta, que tenía pedido de secuestro de la Policía Federal de Buenos Aires. En este lugar fue detenido un hombre de apellido Escobar, dijeron las fuentes.
Además, se concretaron otros seis allanamientos más en busca de los vehículos denunciados, como así también dar con sujetos que se dedican a ponchar (cortar) y reducir autos robados. Las intervenciones se concretaron en dos viviendas del barrio Colanguil, en Rawson, en dos talleres de Pocito, avenida Mendoza y casi calle 10 y Mendoza casi calle 5, entre otros.
Los damnificados
Las primeras en sufrir el robo de un automóvil Fiat Duna, fueron las Hermanas Salesias, cuyo rodado pertenecía al Arzobispado de San Juan, cuando lo estacionaron cerca de la Iglesia de Concepción. Lo mismo ocurrió con el auto de Santamaría, quién estaba en un cumpleaños en el barrio Capitán Lazo, Rawson y el tercer robo se produjo en las inmediaciones de la Seccional Cuarta, de Desamparados, pero no brindaron mayores detalles.
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