A principios de año el azúcar, costaba $4 y ahora varía entre $5 y 7$. La harina es un 25% más cara que a principios de año. En el primer trimestre del año, las ventas en supermercados de la provincia crecieron un 12%.
En los almacenes de barrios de la capital salteña describen como acelerada la elevación de productos de alto consumo como el azúcar, el harina y los lácteos. El pollo - el principal sustituto de la carne vacuna - dio un salto de alrededor del 30%: a comienzo de año costaba entre $9 y $10 y ahora varía desde $12 hasta $15.
Que el azúcar cueste $4 es parte del recuerdo. Los comerciantes aseguraron que fue uno de los productos que más incrementó en el 2011. Ese fue el panorama que resultó de un recorrido que realizó El Tribuno por Ciudad Del Milagro, Leopoldo Lugones, Grand Bourg, Bancario y San Francisco Solano.
Bien temprano, mientras recibía a los proveedores y acomodaba la mercadería en la heladera, Delia Giménez (Leopoldo Lugones) precisó que el azúcar se ubicó en $6. Desde los $4, la actualización fue del 50%.
La comerciante se mostró preocupada porque es bajo el stock de aceites. En los mayoristas ponen límites para la compra. La botella de 900 cm3 (girasol) se comercializa al consumidor final a $6 en distintos puntos de la ciudad contra los $4 en enero.
Una responsable de un local de barrio Bancario explicó que solo un 25% es el valor que le agregan los minoristas tras comprar la mercadería a las grandes cadenas.
El harina - una de las bases de la alimentación de los argentinos -también despertó la atención en las despensas. El incremento parte desde el 25% (de $2 a $2,50). En algunos comercios la opción más accesible se ofrece a $3.
Para la leche la escalada fue del 12,5% y un sachet cuesta $4. Para el litro del yogur se necesitan más de $6 contra $4,50 (un 33% más). El impacto en el precio de los lácteos se siente en el presupuesto familiar ya que es un producto de compra diaria, sobre todo para los niños.
Altibajos en carnicerías
Desde el 2009, las carnicerías vieron el ocaso por la suba de los cortes vacunos y la caída de la demanda. Al recorrer algunos locales, el panorama no es alentador. Jorge Mocci, del Bancario, detalló que “las ventas vienen flojas y no hay mejoras”. En San Francisco Solano, los carniceros hacen esfuerzos para mantener una oferta accesible.
Darío Sánchez, de un local del Grand Bourg, afirmó que el negocio en la actualidad no presenta previsibilidad. “Todo es relativo. Hay días que ganás $500 y otros, $200. Baja y sube”. En Ciudad del Milagro, el carnicero Héctor Amaya, remarcó que la comercialización disminuyó un 50% desde hace dos años.
En los últimos meses no hubo grandes modificaciones en los precios: el lomo se estancó en $40 y los blandos entre $25 y $38. En contrapartida, el pollo, que sumó más comensales, se escapó de entre $9 y $10 a $12 y $15, otro dolor para el bolsillo.
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