Los aliados mandan un enviado a negociar la salida de Kadafi

Lo decidieron cancilleres de 36 países en una cumbre en Londres. Irá a Trípoli a pactar un cese del fuego. El líder libio “ha perdido la legitimidad para gobernar y debe irse”, dijo Hillary Clinton. La oferta del exilio tendría vigencia por “pocos días”.
“Unánimes” para exigir la partida del dictador Muammar Kadafi, los aliados no han conseguido ponerse de acuerdo en el cómo durante la conferencia de ayer en Londres para organizar la transición en Libia. ¿Exilio como el que ha comenzando a negociar Italia en un país africano? ¿Negociación política para que se vaya? Un alto al fuego inmediato y en serio fue solicitado al líder libio y un enviado especial de la ONU será enviado para discutir en Trípoli sus términos mientras los aliados, reunidos en el flamante “grupo de contacto”, volverán a encontrarse la próxima vez en Qatar. Pero Estados Unidos y Francia no descartan armar a los rebeldes, en una interpretación amplia y libre de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que autorizó la acción bélica en defensa de los civiles libios.

Al menos 36 cancilleres de diferentes países y con sólo siete enviados de los 24 Estados de la Liga Árabe representados en los salones de Lancaster House en Londres, los aliados discutieron el futuro de los bombardeos y acordaron que la campaña militar continuará hasta que Kadafi cumpla con la resolución de la ONU de proteger a los civiles. La Unión Africana no asistió al encuentro. Para Kadafi es el único interlocutor válido para encontrar una solución a la crisis.

El primer ministro británico, David Cameron, abrió la conferencia y denunció que Kadafi estaba usando “francotiradores” en Misarata y “dejando a la gente desangrándose hasta morir en la calle”. El canciller británico, William Hague, sintetizó los puntos en que los participantes de la cumbre coincidieron: El coronel Kadafi y su régimen han perdido su legitimidad y serán juzgados por sus acciones.

Las acciones continuarán hasta que todas las condiciones –un alto al fuego inmediato, un freno a los ataques de civiles y acceso humanitario completo a los que lo necesitan– se cumplan.

Reforzar las restricciones y sanciones sobre el régimen y prevenir el suministro y las operaciones de mercenarios.

Considerar nuevas sanciones y establecer un grupo de contacto para liderar los esfuerzos internacionales para diseñar el futuro de Libia. El primer encuentro tendrá lugar en Qatar.

Serán los libios los que van a decidir su propio futuro. Y la ayuda humanitaria se debe proveer a las 80.000 personas desplazadas por la crisis.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton dijo al final de la conferencia que “no hubo discusiones sobre armar a los rebeldes”, después de que el Consejo de la Transición en Bengazi hiciera un especial pedido para ello. Pero dejó entrever que Estados Unidos lo considera al igual que Francia , que lo ha dicho abiertamente. Clinton se apoya en una más amplia interpretación de la resolución 1973, que relaja el embargo contra Libia, según su visión. “Es nuestra interpretación que la 1973 enmienda y supera la absoluta prohibición de armar a cualquiera en Libia. Entonces sería legítimo transferir armas si un país elige hacerlo. Nosotros no hemos hecho esa decisión todavía”, anunció. Los británicos sugirieron que ellos podrían interpretar la resolución 1973 de la misma manera que Clinton.

El apoyo a armar a los rebeldes también fue resaltado por el sheik Hamad al Thani, primer ministro de Qatar, el país árabe que envío un avión de combate a Libia. “Nuestra opinión es que nosotros debemos evaluar los bombardeos a ver si son efectivos para proteger la gente de Libia o no”.

Clinton y Hague admitieron por su lado que Estados Unidos y Gran Bretaña podrían aceptar que Kadafi se fuera al exilio. Se trata de una opción que Italia estaría intentando, con la colaboración de la Unión Africana, en algún país africano. Pero no está claro en qué punto quedaría el juicio con el que amenaza la Corte Penal Internacional de Justicia con sede en La Haya. “Kadafi ha perdido la legitimidad para gobernar, por ende somos de la idea de que debe irse . Estamos trabajando con la comunidad internacional para lograr ese objetivo”, expresó Clinton, aludiendo a la oferta del exilio. El jeque de Qatar apoyó la iniciativa: “Urgimos a Kadafi y a su gente que se vaya y no provoque más derramamiento de sangre”, sostuvo al advertir que la chance de la salida podría estar sobre la mesa sólo por unos pocos días.

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