El buen mediocampista de Unión vivió el debut de manera especial y además entró en la historia al marcar el primer gol en la categoría.
La final con el Atlético Paraná ya es parte de la historia. Pero eso recién fue digerido cuando entró a la cancha el domingo para debutar con Tesorieri.
El no haber podido jugar la final del Argentino B y haberla perdido como se dio, para el Luto Molina fue un trago dificil de digerir. En aquella ocasión hasta su familia viajó a la ciudad entrerriana para verlo jugar. Se quedó con las ganas y el resultado no ayudó.
Pero el Luto buscó su revancha, supo que los dirigentes y el Gino Laciar lo querían en el equipo y triplicó sus esfuerzos para realizar la pretemporada. De punta a punta, sin sentir nada a los 36 años llegó al debut al cien por ciento de sus posibilidades. Tanto, que al entrenador no le quedó otra que aplicar el sistema de juego en el cual el Luto encaja mejor. Mal no le fue. El nacido futbolísticamente en los campos de la Villa Ibáñez, fue partícipe en cuatro de los cinco goles que convirtió Unión el domingo ante Tesorieri. “Terminé muy bien, hoy no me duele nada y esto es producto de la buena preparación que hicimos en la previa del campeonato. En lo futbolístico creo que me sentí muy cómodo con el equipo, con el sistema de juego que cambió durante el partido”, empezó contando el Luto desde Ullúm antes de comenzar con el almuerzo.
El lunes por la mañana fue de mucho saludos para Alfredito, es que a través de Radio Santa Cecilia todos se enteraron de las proezas del ídolo de Ullúm. Hasta en el consultorio médico, donde llevó a sus dos hijos Joaquín y Luca, porque estaban engripados. De hecho ninguno pudo estar en el estadio ya que se quedaron con mamá Natalia a escucharlo por la radio.
“Me hubiera encantado festejar con ellos este triunfo y el gol. Fue muy especial para mi este partido. Cuando no pude entrar en la final y con la amargura de saber que estuvimos tan cerca me prometí a mismo empezar de cero de nuevo. Con este gol me saqué una espina. Volví a jugar un Argentino A, cuando creía que ya no lo haría nunca más. Soy un agradecido de Dios por tener esta posibilidad. Le agradezco a los dirigentes y al Gino por haberme permitido cumplir con mi revancha personal”, remarca el Luto que en las redes sociales fue el más saludado por los hinchas desde el domingo por la tarde.
El volante de Unión es de expresarse habitualmente en Facebook y en la previa del partido dejó su mensaje esperanzador y recibió solo elogios y voces de aliento.
Después, en la cancha demostró porque estaba para ser titular. En el primer gol recibe de Décimo un pase en contragolpe. Pausa. Cambio de frente de 60 metros y encima va a buscar el centro para cabecear. “A Fede (Acevedo) lo habían golpeado y no quedaba nadie arriba y por eso el Licha (Sacripanti) la aguantó bien y el centro que me dio fue brillante. No hago muchos goles de cabeza, creo que este es el tercero en mi carrera” confesó Alfredo.
Actor principal en el primer tanto y actor de reparto en los tres siguientes. El pase y habilitación para Acevedo fue muy bueno. El córner y la jugada preparada en la semana salió a la perfección. “En el segundo gol todo es mérito de Fede y en el tercero es una jugada que el Gino preparó en la semana y que se dio muy bien. Casi parecido al cuarto cuando envié el centro y cabeceó primero, creo de Rudisi y por el segundo palo apareció Sacripanti. Allí me di cuenta que el partido se terminó porque ellos estaban entregados”, remarcó el Luto.
El domingo, Unión jugó con un esquema y con jugadores que rindieron muy bien al equipo. “Creo que salió bien lo que planteó el Gino. Con Fede arriba me resulta mejor para mí, porque al tenerlo delante puedo tener una opción más de juego. Con Sacripanti ya nos conocemos y jugamos de memoria. Jugar con tres atrás que marcan y que te hacen fácil todo es más simple, pero también es bueno tener dos laterales que te suban por las dos puntas”.
La comida ya está a punto de ser servida, para la jornada del lunes, sólo arroz blanco con queso, para no complicar el estomago y sobre todo para seguir la tradición del arroz en el primer día de la semana para que la abundancia no se termine.
Sabe que fue el debut, el regreso a una categoría que conoció jugando para Villa Obrera, pero ahora su horizonte está puesto en volver a la B Nacional, donde también jugó con la camiseta de San Martín.
A los 36 años le sobra la madurez para darse cuenta donde está parado y saber que las razones que cimientan sus sueños están firmes. “El grupo está bien, creo que la dirigencia hizo muy bien en mantener la columna vertebral del equipo y los que se han sumado saben que en Unión las cosas se pelean hasta el final, pero sobre todo se hace con el corazón y con el alma, como lo exigen los hinchas. Ellos son nuestro respaldo y por ellos vamos a buscar hacer realidad el sueño”, concluyó el dueño de la magia Azul y el dueño de la historia por marcar el primer gol de Unión en el Federal A.
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