El director está pensando en cerrar su sala teatral, no la escuela, ya que el gobierno porteño le exige nuevas normas para seguir habilitada que son de casi imposible cumplimiento.
El maestro de actores Agustín Alezzo anunció que está pensando en cerrar su sala de teatro El Duende, ubicada en Aráoz 1469, del barrio de Palermo. No piensa cerrar su escuela, sino la sala teatral que abrió hace casi diez años. El problema es que desde el Gobierno de la Ciudad le exigen nuevas normas para seguir abierto, las cuales son de difícil, casi imposible, cumplimiento.
"Cuando la abrí se hicieron los planos, presentamos todo lo que nos exigieron en el Gobierno de la Ciudad: baños, boletería, etc. Hace poco vino un inspector con exigencias nuevas, una lista interminable". Entre dichos pedidos, está hacer remodelaciones de magnitus y confeccionar todos los planos de nuevo, entre otras cosas. Según el director teatral, el costo para seguir abierto sería de más de cien mil pesos, de cumplir con lo que pide la Ciudad. "Cristina Banegas está en una situación similar en su sala", dijo.
Como dice Alezzo a Perfil, "antes la Ciudad contaba con una oficina dedicada a los teatros independientes, y ahora la sacaron y quedamos en manos de inspectores que quieren recaudar".
Agustín Alezzo mantiene la sala, paga a los profesores y los impuestos con las clases de teatro. Las obras de teatro no dejan ganancia, de hecho Alezzo cobra lo mismo que los actores, "nunca cobré un peso de más, es cooperativa", explica.
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