Desde hace 10 días el Materno Infantil registra un notorio aumento de la demanda por este tipo de infecciones. El brote de sincicial se presenta anualmente en esta época y suele durar hasta septiembre. Puede dar cuadros gravísimos.
La especialista, al mismo tiempo, desmintió que hayan faltado pediatras y camas para internar chicos. De lo primero aclaró que “estuvimos con la dotación completa este fin de semana. En Emergencias hay 6 en las guardias diurnas y 5 en las nocturnas, más 4 profesionales para hospitalizados y 2 en Terapia Intensiva”.
En internados, sostuvo que el promedio en la guardia fue de 20 a 22 por día, a “cama caliente”. Allí hay 15 unidades (cunas) para la internación transitoria de niños por determinados tratamientos o que necesitan ser observados; de ser preciso, se agregan más cunas y/o camillas complementarias, pero de todos modos ningún chico permanece allí más de 8 horas, “porque si hasta ese momento no mejora, se lo hospitaliza”.
Alta demanda
Desde el viernes y hasta ayer a las 8 de la mañana demandaron a Emergencias 870 niños, de los que 820 fueron cuadros clínicos; el 80% de éstos, respiratorios. Entre los 50 restantes hubo casos traumatológicos, quirúrgicos, ingesta de cuerpos extraños y mordeduras de perro.
La doctora Balcarce recordó que en la provincia -lo mismo que a nivel nacional- las tres primeras causas de enfermedad y muerte infantil son diarrea, desnutrición y cuadros respiratorios agudos.
Las infecciones respiratorias
Hay dos tipos de estos cuadros: los más frecuentes y menos graves son “de vías altas” (de la garganta hacia arriba), como faringitis, otitis, resfríos, anginas. En tanto que los de “vías bajas” son los que pueden presentar mayor compromiso de complicaciones, dificultad respiratoria y riesgo de vida; entre ellas, bronquiolitis, bronquitis obstructiva, crisis asmática y neumonía, entre otras. Los más vulnerables a estas infecciones son los dos extremos etáreos (niños pequeños y ancianos); también embarazadas, puérperas y determinados pacientes crónicos, como obesos, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), infecciones respiratorias recurrentes, asmáticos, inmunosuprimidos, diabéticos y cardíacos, entre otros.
Se estima que el 25% de la población general pertenece a alguno de esos grupos. Con el inicio del otoño, estas personas deben tomar las debidas precauciones para quedar a salvo en la época fría de las gripes en general y de cualquier otra patología respiratoria. Todas éstas se transmiten por las manos y el aire.
Por ello se hace hincapié hasta el hartazgo en el correcto y frecuente lavado de manos (o frotárselas con alcohol en gel), toser y estornudar en la cara interna del pliegue del codo, mantener los ambientes bien ventilados, evitar aglomeraciones, situaciones de hacinamiento y cambios bruscos de temperatura. Al ser gérmenes que se contagian por el aire, se insiste en la importancia de evitar reuniones donde pueda haber gente enferma; éstas dejan flotando en el ambiente los gérmenes que expulsan incluso al hablar. Otro recaudo es no permanecer en recintos contaminados por humo en general (tabaco, aerosoles, incienso).
La doctora Balcarce dijo que es muy importante recordarles a las madres que la lactancia materna protege al niño, lo mismo que mantenerlo al día con su calendario de vacunación. El esquema de rutina incluye, sobre todo, a quienes integran los grupos de riesgo, las dosis antigripales y la antineumocócica. Lo otro es recluirse en casa ante los primeros síntomas de malestar o resfrío, para evitar contagiar y así frenar la cadena de transmisión.
El dato
Bronquiolitis. En el bebé los síntomas son iguales a un resfrío común: primero congestión, tos y moco. Luego, silbidos al exhalar.
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