El ministro del Interior alemán, Hans-Peter Friedrich, se manifestó a favor de una flexibilización del Acuerdo de Schengen sobre la libre circulación en Europa, tras la propuesta consensuada el martes pasado por Francia e Italia para dotarlo de nuevas cláusulas que permitan adaptarlo a las nuevas exigencias, un eufemismo para reclamar que se restablezcan temporalmente los controles fronterizos entre los países firmantes a fin de frenar la ola de inmigrantes llegados desde el Norte de África en estos últimos meses.
Así lo confirmó el vocero de Friedrich, Jens Tesche, que ayer en Berlín afirmó que Alemania no descarta cambios en el Tratado y que considera que al menos en casos extremos, las fronteras en el interior del espacio Schengen deben ser de nuevo susceptibles de controles, según publicó en su sitio el diario español El Mundo.
Sin embargo, el ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, se apresuró a matizar esa información, afirmando que en ningún caso Alemania estaría a favor de una reforma sobre la libertad de desplazamiento en la Unión Europea, que ha algo que calificó como un logro.
También el vocero del gobierno alemán, Stefen Seibert, precisó que el país apoya un ajuste fino de la práctica del tratado, pero no es partidario de renegociar una reforma total ni de modificar el espíritu del acuerdo.
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