En los próximos días, la intendenta hará el anuncio. Pasará a ocupar otra área de la comuna. El funcionario, de confianza de la mandataria local, no tuvo la trascendencia ni el protagonismo que ese lugar requiere.
Ese espacio debe ser ocupado, sin dudas, por un dirigente con cintura política, que sea el asesor directo de quien ocupe la Intendencia. La mano derecha del gobernante, quien sepa manejar los conflictos y tener siempre un horizonte a mano en los sinuosos caminos de la política.
El más recordado en ese puesto, por muchos años, será Adolfo Fourés. Con una personalidad muy polémica, el dirigente cordobés que secundaba al fallecido ex intendente Alberto Icare, marcaba un rumbo en la dirigencia local. De allí en más, la figura del secretario de Gobierno se fue perdiendo.
Marcelo Cascón nunca puso a nadie fuerte allí, ya que desde su propio equipo de trabajo sostenían que no quería a nadie que le haga sombre. Atinó a nombrar a Federico Lutz, pero como se concretaba ese presagio, duró poco en el cargo. Omar Goye trabajó con varios dirigentes, pero se fue quedando sin personas de confianza y fiel a su periodo de gobierno, ninguno brilló por su trabajo.
Con María Eugenia Martini los roles cambiaron. En los casos anteriores, gobernaron Bariloche dirigentes con personalidad débil y requerían de un antagonismo fuerte. En algunos casos se ejecutó y en otros no, con el consecuente perjuicio para la ciudad. Pero ahora, Martini tiene el carácter que la función requiere y ella misma suma en su figura, la mayor parte de los conflictos políticos y de la gestión.
Por eso, desde la asunción de Alejo Arias en el cargo, éste ha pasado prácticamente desapercibido. O funcionó como un funcionario más, careciendo de ese protagonismo mencionado en pasajes anteriores. Es más, no sería incierto decir que ese rol lo cumple el concejal Alejandro Ramos Mejía, quien sí aparece con la mano derecha de Martini, pero claro, en una función no blanqueada, por su cargo de concejal.
Por esa razón y algunas divergencias internas, es que Martini ha decidido prescindir de Arias, quien fue su jefe de campaña, y lo transferirá de Secretaría, la cual aún no ha confirmado. Eso dependerá de su sucesor.
Hay varias posibilidades. Una es la que el mismo Ramos Mejía ocupe ese espacio, aunque es prácticamente imposible, porque significaría perder un importante espacio en el Concejo Deliberante. Más aún considerando que la puja con Ramón Chiocconi recién comienza.
Otro posible candidato es Fernando Del Campo, un fiel compañero desde hace años de Martini y actual secretario de Desarrollo Económico, con gestión y trabajo y conocimiento de la política general y gremial.
Pero surge una hipótesis fuerte, que es la de considerar a un Pichettista en ese lugar. Ahí son varios los nombres que surgen. Pero dos que suenan fuerte porque ya están en el gabinete y son los que más experiencia en gestión pública poseen: uno es Diego Puente (actual presidente del ente del cerro Catedral) y el otro es Leandro Costa Brutten (representante de la comuna en la CEB). Y hay quienes no descartan a Jorge Vallaza, el ex Ministro de Desarrollo Social de la Provincia.
Todo dependerá de la voluntad de Martini. Primero, de si quiere ocupar ese puesto o dejarlo vacante. Segundo, en caso de quererlo reemplazar a Arias, deberá definir si pretende a alguien fuerte o continuar en la misma tónica. Todo es cuestión de tiempo.




Comentá la nota