El ingeniero Carlos Ochoa es un bolivarense que desarrolla su actividad profesional en INVAP, una empresa argentina dedicada a la tecnología satelital, con asiento en Bariloche.
El correo electrónico eliminó las distancias y el ingeniero, que tiene a su familia en esta ciudad, pudo relatar su participación en el proyecto y cómo vive estos momentos previos a la puesta en órbita de este instrumento.
Carlos se fue de Bolívar a los 18 años, después de hacer sus estudios secundarios en el Colegio Nacional. En La Plata estudió ingeniería electrónica en la UNRN y si bien ya no volvió a vivir en forma permanente en Bolívar, acá quedó su familia, "fundamentalmente mi madre, y un montón de amigos, por lo que siempre estoy volviendo, a poner el cable a tierra en Bolívar, y a reencontrarme con mis afectos. Sigo yendo una o dos veces por año".
¿Desde cuándo se desempeña en Invap? ¿En qué área específicamente?
-Comencé a trabajar en INVAP en octubre de 2000. Recuerdo que llegué previo al lanzamiento del SAC-C, que fue lanzado en noviembre de 2000. Este satélite de observación, aún está en órbita, pero es de una escala de menor complejidad que el SAC-D, que será lanzado este jueves.
Inicié mi carrera como ingeniero, en el área de Electrónica, desarrollando sistemas digitales para aplicaciones espaciales. Ahí me especialicé en el área de Lógica Programable, la cual es una herramienta de diseño de sistemas digitales, conocidas como FPGAs. El SAC-D lleva a bordo 16 de estos circuitos FPGAs, donde se implementa la mayor parte de la inteligencia de los sistemas digitales.
¿Está involucrada su área en este proyecto o corresponde a otro sector?¿En qué se desempeñó usted?
-Justamente como referente del área de lógica programable, me tocó estar a cargo del rol de aseguramiento de calidad (QA) de todos los sistemas implementados con esta tecnología.
Esta especialidad tomó cierta relevancia durante este proyecto, ya que cuando gente de NASA, quienes están a cargo del instrumento Aquarius, se dieron cuenta que sus datos de ciencia antes de bajar a tierra iban a pasar por dentro de un circuito de este tipo, desarrollado por nosotros, pusieron una lupa en el diseño de estos circuitos, por lo que además de desarrollarlos, tuvimos que demostrarles que teníamos una metodología, y convencerlos de que dominábamos correctamente este tipo de tecnología.
¿Desde cuándo están trabajando en Aquarius?
Aquarius/SAC-D es una misión conjunta entre NASA (agencia espacial de USA) y CONAE (agencia espacial Argentina). INVAP es el contratista principal de la misión, y tuvo bajo su responsabilidad el desarrollo de la plataforma del satélite (SAC-D), y de la integración y ensayos de la plataforma del satélite con los instrumentos. De todos los instrumentos de la misión, el principal es el Aquarius, desarrollado por la NASA. Además participan en la misión con la provisión de instrumentos y experimentos varios países, y organismos científico tecnológicos de nuestro país.
Demostrar que teníamos una metodología de desarrollo de circuitos FPGAs, y tomar a cargo el rol de QA, fue mi rol en este proyecto, que duró unos dos años, hasta que se llevó a cabo el CDR (revisión crítica del diseño), luego de lo cual nos autorizaron a seguir adelante con la fabricación del modelo de vuelo del SAC-D.
Luego de que el proyecto pasó exitosamente el CDR, pasé a formar parte del proyecto ARSAT-1, donde me desempeño actualmente. El cual se trata del desarrollo del primer satélite de comunicaciones fabricado en nuestro país (el heredero de Nahuelsat).
¿Cómo se viven estos instantes previos a la puesta en órbita?
-Con mucha ansiedad, teniendo en cuenta que es la culminación de todo un largo proceso de mucho esfuerzo, y de varios años de trabajo. Un dato importante para que lo sigan el día del lanzamiento, es que aproximadamente 1 hora luego del despegue del lanzador, este liberará al satélite en su órbita, luego de lo cual abrirá sus paneles solares, y comenzará a enviar señales de que está "vivo". Este es un momento clave para la misión. Luego comenzarán a encenderse los distintos subsistemas, e instrumentos de a bordo, luego de lo cual todo será más relajado, y recién ahí podremos festejar…
¿Qué significa, desde su punto de vista, este proyecto, para el contexto tecnológico nacional? ¿Cómo se sitúa Argentina en esta materia respecto del resto de América latina?
-Hay varios aspectos a resaltar. Teniendo en cuenta que el Aquarius es un instrumento desarrollado por NASA de un valor de unos 300 millones de U$S, el hecho de que hayan confiado en nosotros como socios, para poner su instrumento en un satélite desarrollado por Argentina, es un hecho que de por sí solo habla de su relevancia.
Para los que nos toca estar en una empresa como INVAP, poder ser parte, y alcanzar la culminación de un proyecto de este tipo, es una experiencia profesional y personal muy gratificante.
En América latina sin duda alguna y sin exagerar, podemos considerarnos a la vanguardia, en lo que se refiere al desarrollo de tecnología espacial. Solo Brasil puede estar por encima, en lo que se refiere a infraestructura y recursos disponibles, aunque todavía no han podido desarrollar su propio satélite.
Argentina tiene acuerdos de cooperación firmados con Brasil. De hecho en sus laboratorios se llevaron a cabo los ensayos ambientales del SAC-D/Aquarius, previo a ser enviado a la base de Vandenberg, en California, para su lanzamiento, el próximo jueves 9, a las 11:20 (hora Argentina).
Daniela Roldán
El proyecto SAC-D/Aquarius
Con tres satélites diseñados y construidos ya puestos en órbita, la compañía Invap se ha ganado un lugar de privilegio en el escenario internacional de la tecnología satelital y hoy es la única empresa latinoamericana con capacidad de generar proyectos satelitales completos, desde el concepto de la misión hasta la puesta en órbita del satélite y su operación, exceptuando el lanzamiento.
En esta línea se destaca el proyecto SAC-D/Aquarius, a través del cual la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) ha confiado a INVAP el diseño y la construcción del satélite que incluye un complejo instrumento de la agencia norteamericana (NASA), el cual permitirá medir la salinidad de los océanos a escala global, valuado (junto con el lanzamiento) en más de 200 millones de dólares. Dicho instrumento, denominado Aquarius, aportará datos imprescindibles para elaborar mejores modelos científicos del cambio climático. Por su parte, la Argentina obtendrá al mismo tiempo valiosos datos sobre sus pesquerías marítimas, aguas subterráneas, estimaciones sobre las cosechas, monitoreo de desastres ambientales, detección de incendios y contaminación aérea y acuática, entre otros.
El objetivo científico de la misión SAC-D/Aquarius es observar la Tierra con el fin de obtener nueva información sobre el fenómeno del cambio climático, mediante la medición de la salinidad superficial de los mares a escala global. El SAC-D debe también identificar los puntos calientes en la superficie del suelo, con el propósito de colaborar en la elaboración de la cartografía de riesgo de incendios así como realizar mediciones de humedad del suelo para prevenir, mediante alertas tempranas, inundaciones y otras catástrofes naturales.
El lanzamiento se podrà ver en vivo a travès de la pagina web de Invap.
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