Alberto Pérez no convence y el sciolismo entra en convulsión

Alberto Pérez no convence y el sciolismo entra en convulsión
Algunos de los que asistieron al acto del sciolismo, la semana pasada, salieron azorados cuando finalizó el cónclave. No lo podían creer y sentían un desánimo que aún les perdura.
Haber presenciado la forma en que Alberto Pérez -el jefe de Gabinete de Daniel Scioli - se esforzaba por intentar justificar las razones por las que había que salir a trabajar a favor de CFK y sus candidatos, cuando los sciolistas prácticamente no ocuparán ningún lugar en la listas, resultó muy poco convincente. Es más, muchos de los asistentes se fueron con la sensación de que el proyecto político del que forman parte, en el cuál habían depositado todas sus expectativas ya que el sciolismo se venía perfilando con ser la principal alternativa real dentro del peronismo al régimen político de los K, va rumbo a chocarse contra una pared en caso de mantenerse la relación de sumisión con la administración kirchnerista.

Es cuestión de días varios dirigentes pasaron de pensar que estaba todo listo para empezar la carrera por el premio mayor, que es llegar a la presidencia en 2015 -teniendo como clasificación las elecciones legislativas de octubre- a quedarse afuera absolutamente de todo y ser una suerte de convidado de piedra en el próximo proceso electoral. Como si fuera poco, ahora se ven obligados a tener que hacer campaña para un gobierno que tiene fecha de vencimiento y que extorsiona permanentemente a Scioli con el envío de recursos para garantizar sumisión política.

En definitiva, el mensaje que dio Pérez, de “militar en los distritos con coraje y responsabilidad" terminó cayendo en saco roto.

Asimismo, el contexto donde se realizó la charla tampoco era demasiado estimulante. Se hizo en un camping, perteneciente al gremio mas servil de los gobiernos de turno, conducido por Carlos Quintana, un dirigente que arrastra pesadas sospechas como la de haberse hecho ganar el Quini 6 como una forma de intentar justificar su crecimiento patrimonial. A Quintana se lo vincula con negocios muy oscuros que desde ha­ce años se vienen tejiendo en el IOMA, co­mo son las prótesis y las internaciones domiciliarias, que llevaron a la obra social de los empleados públicos bonaerense a un panorama económico-financiero muy complicado. No son pocos los que consideran que tener una persona con estos antecedentes, cerca de Scioli, representa un verdadero yunque.

Comentá la nota