Alberto vs. Aníbal: duelo para alquilar balcones

Tras la andanada de declaraciones que el Jefe de Gabinete dedicó a Vargas Llosa, Fernando Savater y a su antecesor en el cargo, Alberto Fernández recogió el guante y no se anduvo con chiquitas: “Aníbal necesita un psicólogo que resuelva su complejo de inferioridad”, comentó
Si fuera verdad aquello de que Aníbal Fernández se despertó del lado incorrecto de la cama, como justificación de la andanada de críticas que repartió, en tonos muy diversos, para los intelectuales Mario Vargas Llosa y Fernando Savater, e incluso para su antecesor en el cargo, Alberto Fernández, podría concluirse en que no fue el único que arrancó mal el día.

Alberto Fernández, quien fue objeto de las críticas del funcionario nacional, replicó los dichos de éste, y le puso toda la pimienta disponible. Aníbal había acusado a Alberto de “cagarse” en Néstor Kirchner, arguyendo una supuesta traición. Alberto, por su parte, replicó con dureza: “Aníbal Fernández es un energúmeno verbal y necesita de un psicólogo que resuelva su complejo de inferioridad”, recomendó.

“Alberto Fernández se cagó en la amistad de Néstor Kirchner. Cuando iba a Santa Cruz, dormía en la cama de Máximo”, había apuntado el actual jefe de gabinete. Para replicar, su antecesor en el cargo sacó algunos trapitos al sol: “Si él revisa lo que me debe a mí personalmente, se daría cuenta que no tendría que hablar así”, comentó, sin dar mayores precisiones.

“Nunca fui obediente. Nunca me disfracé de progresista. No lo conocí a Arturo Jauretche porque La Cámpora me recomendó conocerlo. Nunca trabajé con José Manuel De la Sota. Nunca quise irme escondido en un baúl”, continuó Alberto F, quien dejó el Gobierno nacional tras el conflicto con el campo y se definió, desde entonces, como “kirchnerista crítico”.

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