En Santiago, cada diez hombres que son adictos al alcohol, ahora se asiste a siete mujeres con la misma enfermedad. Ellas tienen entre 30 y 50 años, mientras que los hombres adultos son los más afectados.
Actualmente, la relación proporcional es que cada diez varones atendidos, son siete las mujeres que reciben asistencia profesional.
La mayor parte de las pacientes se encuentran entre la tercera y cuarta década de sus vidas, comentó la Dra. Sara Mabel Gerez, encargada del servicio hospitalario.
“Es como que ahora la gente se anima a revelar su problema y la misma familia es la que la obliga a concurrir en busca de ayuda”, explicó la profesional.
Otra de las formas de detectar casos de alcoholismo es cuando arriba al hospital una persona en un estado crítico, como un síndrome de abstinencia o por un determinado problema físico severo.
En cuanto al procedimiento que se sigue en estas emergencias, la doctora indicó: “Lo primero es rescatarlo, para lo cual se dispone la internación y un examen completo, a cargo de distintos especialistas y se le hacen análisis clínicos. Además, el hospital les brinda asistencia psicológica”.
“Lo que hacemos los médicos es desintoxicarlos y mejorar su condición física, pero es Alcohólicos Anónimos la institución que puede ayudarlos a superar la adicción. Cuando el paciente mejora clínicamente, lo ponemos en contacto con ellos, expuso Gerez.”
Justamente con esa organización visitan establecimientos escolares para brindar charlas sobre los nocivos efectos que tiene el alcohol sobre el organismo en general, así como también a nivel familiar y social.
“El problema no afecta solo al paciente, sino a todo su grupo familiar”, remarcó la profesional.
Otro dato no muy alentador es que “es un muy bajo el porcentaje de personas que, luego de recibir atención médica en el servicio, se rehabilitan de forma permanente”, sostuvo la entrevistada.
Generalmente, los que recurren a voluntariamente al servicio tienen toda “una carrera como bebedores” en su vida, por lo que suelen estar muy deteriorados física y psicológicamente.
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