Un fuerte sismo de 6,2 grados en la escala de Richter sacudió ayer el norte de Chile, causando alarma en la población, aunque no provocó víctimas ni daños materiales, a un mes de un fuerte sismo que golpeó el centro y sur del país.
El movimiento telúrico impulsó a decenas de habitantes a activar los planes de evacuación de oficinas y colegios. Debido al sismo, se activaron algunas alarmas de automóviles y empresas, según reportes de prensa.
Padres de familia acudieron a los colegios a buscar a sus niños y, en el puerto de Caldera, las autoridades iniciaron un plan de evacuación de manera preventiva ante los temores de tsunami, informó Radio Cooperativa.
Sin embargo, la Marina descartó emitir una alerta de tsunami. "Las características del sismo no reúnen las condiciones para generar un tsunami en las costas de Chile", informó el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Marina (SHOA).
Este sismo se registró a un mes del terremoto -que se cumple hoy- de magnitud 8,8 grados y el tsunami que golpeó al país el 27 de febrero pasado, que dejó hasta el momento 452 muertos confirmados y casi un centenar de desaparecidos, además de casi 30.000 millones de dólares en daño.
Zonas devastadas
Los chilenos de las zonas devastadas por el sismo del mes pasado intentan recuperar la vida cotidiana con escuelas prefabricadas y hospitales de campaña, en tanto el flamante gobierno de Sebastián Piñera todavía no anunció un plan integral de reconstrucción, aunque admitió la posibilidad de privatización de algunas empresas estatales para financiar las obras.
Con unas 200 mil casas derruidas, miles de trabajadores despedidos sin indemnización y unos 590.000 chicos sin poder asistir a clases en el sur del país, la zona más afectada por el terremoto del 27 de febrero, los chilenos dispusieron instalaciones de emergencia para la normalización de las actividades escolares.
El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, integrante del gobierno que asumió el pasado 11 de marzo, informó al Congreso que "las pérdidas alcanzan los 30.000 millones de dólares", ya que hay que volver a edificar 17 hospitales, 40.000 colegios y al menos 200.000 casas, informó la agencia alemana DPA.
Varios pueblos pesqueros, como Iloca, Dichato o Pelluhue, fueron sacudidos por el terremoto de magnitud 8,8 grados y luego arrasados por un maremoto, con olas de hasta 12 metros, que dejaron decenas de barcos tierra adentro.
En Iloca, donde todavía continúa el retiro de escombros, fueron desplegados recintos escolares edificados como las casas prefabricadas, que disponen de sillas, libros, baños y juegos.
"La gente está aterrada"
La ministra de Trabajo, Camila Merino, informó que las notificaciones de despidos que toman el artículo de "fuerza mayor" como justificación llegan a 8.417.
En una entrevista publicada en la revista "The Clinic", la ex presidenta socialista Michelle Bachelet afirmó que "la gente aún está aterrada" y "me preocupa la reconstrucción humana".
La ministra de Trabajo detalló en un informe que publicó la agencia italiana ANSA que, del total de trabajadores despedidos, 3.651 casos corresponden a la capital, Santiago de Chile; 3.450 a la región de Bío Bío; 540 a la región de Maule y 420 a la región de O’Higgins.
El artículo 159 del Código del Trabajo permite desvincular trabajadores por situaciones de "caso fortuito o fuerza mayor" sin derecho a indemnizaciones.
Merino confirmó que se otorgará una serie de bonificaciones para minimizar el creciente número de despidos en las regiones más afectadas por el movimiento telúrico, que importarán un costo equivalente a 23 millones de dólares.


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