Denuncian que, por un vacío legal, el país es un "paraíso" para los activos ilegales
Por Laura Lucchini |
A esta conclusión llegó la Bundeskriminalamt (BKA), la Oficina Federal de Investigación Criminal, de acuerdo con un estudio presentado ayer, que precisó que nunca antes hubo tantas denuncias por lavado de dinero como en 2011. Según los expertos, sólo el año pasado las organizaciones criminales extranjeras lavaron en el país 10.000 millones de euros.
Para la BKA, el alarmante aumento de denuncias por lavado de dinero recibidas por la policía en todo el territorio es un indicio de que la economía derivada de actividades ilegales estaría proliferando en el país.
En 2011, se registraron unos 12.868 casos sospechosos. Jörg Ziercke, jefe de la BKA, dijo que el dato equivale a 1800 casos más que el año anterior, es decir, un aumento del 17%. En un 44% de los casos, la sospecha se confirmó como un delito. Según precisó, desde 1993, cuando se introdujo una legislación específica sobre la materia, nunca antes los casos fueron tan numerosos.
En particular, detalló, aumentaron los fraudes de personas particulares, es decir, testaferros sin antecedentes penales que aceptaron poner a disposición de criminales u organizaciones sus datos y cuentas bancarias para lavar fondos sucios.
También se vieron afectadas las ramas más clásicas de la economía real. En particular, se comprobaron casos de lavado de dinero en el sector inmobiliario, que vive una explosión en Alemania debido a sus precios relativamente bajos a nivel europeo.
Otro sector que resultó afectado fue el de la hotelería y restauración: los investigadores registraron un aumento del lavado en la importación de gas y energía, como, por caso, las grandes entregas de celulares.
"Hay, particularmente, grandes flujos de dinero desde Italia hacia Alemania", relató Friedrich Schneider, profesor de la Universidad de Linz experto en lavado de dinero, en una entrevista con el diario Bild.
La presencia de la mafia italiana en Alemania quedó demostrada con la matanza de agosto de 2007. En esa ocasión, seis italianos murieron acribillados por los disparos de un criminal de la 'Ndrangheta, la mafia calabresa, frente a un restaurante italiano en la ciudad de Duisburgo. El ejecutor fue arrestado y condenado en Italia. Sin embargo, la incapacidad de las autoridades alemanas para investigar el asunto llevó a varios callejones sin salidas y ninguna pista concreta. No hubo condenas ni descubrimientos destacados.
Varios periodistas y escritores que se ocupan de conexiones mafiosas entre Alemania e Italia, como la alemana Petra Reski o el italiano Roberto Saviano, denunciaron en varias ocasiones que Alemania es una suerte de "paraíso" para el lavado de dinero por una serie de vacíos legales.
La mafia italiana, sin embargo, no es la única organización criminal afincada en la locomotora europea. También se destacan las mafias rusas, ucranianas y bielorrusas.
Según Schneider, sería necesario aplicar medidas drásticas para cerrar el grifo del dinero ilegal: "Necesitamos una organización internacional capaz de intervenir para seguir los flujos de dinero de la mafia a nivel global".
Para este fin, el experto sugirió la introducción de unos "e-tags", etiquetas electrónicas en determinadas transacciones de dinero bajo riesgo, para rastrearlas durante semanas.
La BKA destacó ayer, además, la importancia de seguir las rutas del lavado de dinero para la lucha contra el terrorismo internacional. "La lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo es un pilar para la seguridad de todos", dijo la directora ejecutiva del instituto federal para el control de los servicios financieros, Gabriele Hahn..
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