El ministro de Seguridad consideró que la derogación "fortalece la libertad de expresión" y calificó de "profundamente progresista".
El funcionario calificó además de "profundamente progresista" a la iniciativa oficial sancionada en la Cámara Alta, y estimó que "ajusta la legislación nacional al derecho internacional vigente".
Alak, en un comunicado del Ministerio, dijo que la eliminación de las delitos de calumnias e injurias "fortalece aún más la libertad de expresión" en el país, y destacó que "es un cambio histórico y profundamente progresista".
"Las modificaciones aprobadas por el Senado representan un nuevo avance en materia de calidad institucional y en la consolidación de la Argentina como Estado respetuoso de sus compromisos y obligaciones internacionales", apuntó.
La reforma aprobada elimina los artículos del título II ("delitos contra el honor") del Código Penal, que establecen penas de prisión de hasta tres años por calumnias y de hasta un año por injurias.
Según la Corte, calumnias e injurias son tipos penales "susceptibles de ser aplicados para perseguir la crítica política", razón por la cual resultan incompatibles con el artículo 13 (sobre "Libertad de pensamiento y de expresión") de la Convención Americana sobre Derechos Humanos", tratado que tiene rango constitucional en el país.
"La Presidente fue muy clara y muy gráfica cuando anunció, en el marco de la reciente visita al país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que este Gobierno prefiere mil millones de mentiras a ser responsable de cerrarle la boca a alguien", concluyó Alak.

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